LA IGLESIA DE CHICAGO DESENMASCARA A FALSOS DENUNCIANTES DE ABUSOS, ¿EL PERÚ PARA CUÁNDO?

Por: Luciano Revoredo
La Archidiócesis de Chicago ha dado un paso sin precedentes al presentar una contrademanda contra siete personas acusadas de orquestar denuncias fraudulentas de abuso sexual clerical, según un artículo publicado el 8 de abril de 2025 en Infovaticana. La demanda alega que al menos 30 individuos, algunos con antecedentes delictivos y vínculos entre sí, habrían conspirado para fabricar acusaciones contra sacerdotes con el objetivo de obtener compensaciones económicas. Este caso pone en el centro del debate un problema delicado: las denuncias falsas, que no solo afectan la credibilidad de las víctimas reales, sino que también erosionan la confianza en las instituciones eclesiásticas. Pero esta situación no es exclusiva de Chicago; en el Perú y otros países de América Latina, casos similares están generando cuestionamientos sobre cómo se manejan las acusaciones de abuso y el impacto de denunciantes anónimos en la justicia y la verdad.






Magnífico artículo, clarividente. Hay que proteger y hacer justicia a las víctimas, con el mismo empeño se deben desemascarar los oportunistas, aunque lleven mitra. Por su bien personal. Tendrán que dar cuenta a Dios de sus acciones. Cada vez apesta más el comportamiento de la CEP. DIOS TENGA COMPASIÓN DE TODOS, Y POR SU BIEN, SE ACLARE LA CRUENTA Y ODIOSA PERSECUCIÓN AL RESPETABILISIMO Y FIEL CARDENAL CIPRIANI.
Estoy de acuerdo con lo que Ud ha escrito. La CEP hace verdadero daño a la Iglesia con este asunto. En lugar de buscar y apoyar la VERDAD. Y para la propia CEP es además de algo que no se sostiene, verdadera manipulación con espureos intereses, queda como manipuladora del mal movida por odio y revancha hacia un Cardenal con un servicio a la Iglesia y lógicamente al pueblo peruano, que ya quisieran equipararse sus acusadores. Un dolor que eso ocurra con quienes deberían ser buenos pastores en lugar de manipuladores del odio. Que viva muchos años el peruano Cardenal Cipriani. Y que los eclesiásticos de la CEP sepan estar a la altura de sus responsabilidades sin dejarse manipular por el ángel caído, todos sabemos de quién se trata.