Política

EL SILENCIO CÓMPLICE DE CIERTOS EMPRESARIOS

Por: Juan Luis Vásquez Budge
Estoy viendo como cada día que pasa más  empresarios han empezado a guardar silencio, hasta cierto punto, cómplice, a hablar con medias verdades e insistir en culpar al pueblo de nuestras desdichas sabiendo que su comportamiento era perfectamente predecible y que si queríamos evitar que ocurriera, otra debió ser la Estrategia.
Es más, son los mismos que en su momento criticaron al gobierno por no cambiar de estrategia al ver que la situación se les salía de las manos, cuestionándolo severamente por insistir en medidas que fracasaron durante los primeros días de la pandemia por escuchar voces sensatas de expertos que marcaban el camino correcto, pero terca, negligente y hasta intencionalmente ignoraron.
Hoy, estos “empresarios” olvidan o no aceptan que todo empezó por la pésima conducción del Gobierno y convenientemente solo critican al Congreso de la desgracia económica y al pueblo de la sanitaria, pero ni una sola palabra contra su “madrina” del Ministerio de Economía, lo que me lleva a la siguiente reflexión:
REACTIVA PERU, programa al que casi todos ellos se han acogido felices, es un regalo caído del cielo, aunque a la larga sea perjudicial para el resto, porque si la economía no mejora, muchas empresas que se acogieron es muy probable que se vayan a la bancarrota, o si el tipo de cambio se deteriora, el valor del monto prestado cae y eso juega a favor de ellos porque lo pagamos, según palabras de la propia María Antonieta Alva, todos los peruanos con nuestros impuestos.
Además, si el empresario no quiere pagar, no paga y no pasa nada porque no han garantizado absolutamente nada con sus bienes; somos NOSOTROS los que hemos garantizado Reactiva Perú. Es más, si el empresario quiere “fondear” la plata y despedir gente, lo hace y, tampoco pasa nada.
No escucho a ninguno de ellos decir que debieron asegurar el empleo de millones, antes nada, que debieron tomar garantías de los empresarios, que debieron, de alguna forma, indexar los adeudos al tipo de cambio y a la inflación, o que debieron condicionar los despedidos, etc etc.
Me disculparán estimados, pero con eso están demostrando su real valía; mucho egoísmo y ambición, incapacidad para el desprendimiento, escaso patriotismo y amor por el Perú, desconocimiento de la realidad nacional, poca empatía, sensibilidad, desprecio por sus empleados y casi nula vocación de servicio. Que decepción.

2 Comentarios

  1. De acuerdo a este comentario, que esperaban si la Constitución Política del 1993 con la monserga del libre mercado se apoderaron del mísero mercado sin desarrollo alguno, aquí no hay fábrica de tractores, carros, grúas, maq. agrícola, etc. esperamos que aprendamos.

  2. Oiga, no se necesitan fábricas, sino personas honestas, que dirijan las pocas empresas productivas con honestidad, que estén dispuestos a poner el hombro, aceptando reducir unos puntos su margen. Abra los ojos, el problema es el afán de dinero. Por ejemplo, piense un momento, en las AFP, casi todas han visto, por los vaivenes de la bolsa, pérdidas en los fondos, más nunca han dejado de tener utilidades. ¿Cómo es posible que las AFP, generen utilidades para los dueños y pérdidas para los administrados? Solidaridad, sería que si el fondo pierde, la AFP, por lo menos no gane, esos meses la AFP, solo debería cobrar el monto fijo y no el variable y asumir parte de su responsabilidad. Pensemos dónde se puede mejorar y cómo. Y dejemos la queja de que no se fabrican bienes de capital en el Perú. Se necesita una mentalidad innovadora. Pensar fuera de la caja que le dicen.

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