
Por Francis W. Butters
En los últimos días, los defensores de Castillo y de los actos que su familia ha venido perpetrando desde su ascensión al poder, han empezado a sugerir que estos actos de alguna manera deben de ser tolerados, porque son pequeños en comparación con otras administraciones; añadiendo a esta insinuación, que es motivada por elementos racistas.
Al respecto quisiera recordar una táctica de criminología de la que he sido testigo, y que se aplico en Nueva York durante la gestión del Alcalde Rudolph Giuliani, y el Comisionado de Policía , William Bratton. Me refiero a la puesta en practica de la llamada Teoría de los vidrios rotos, que se conoció en NY como Política de Tolerancia Cero (de los crímenes menores).
Cabe señalar que la aplicación de esta política, en cuanto a al evasión del pasaje al subterráneo (personas que entran al sistema de transporte sin pagar, eran supuestamente los que cometían los crímenes al interior del subterráneo), trajo como consecuencia un descenso de los crímenes al interior de los trenes que recorren la ciudad de Nueva York, a un 30% de las cifras recopiladas, antes de la aplicación de esta política; confirmando que efectivamente, esta falta menor de no pagar el pasaje, permitía el ingreso de delincuentes al sistema, incrementando la ola de otros crímenes en la ciudad.
Para entender a lo que me refiero, tengo que empezar por mencionar un articulo titulado Vidrios Rotos (Broken Windows) de los científicos sociales, George L. Kelling y James Q. Wilson, aparecido en la Revista The Altlantic, en la edición de Marzo de 1982; basado en un estudio del Psicólogo de la Universidad de Stanford, Philip Zimbardo, que dice que, “el desorden incrementa los niveles de miedo entre los ciudadanos, lo que los lleva a retraerse de la comunidad y disminuir su participación en el control social…”. En este articulo (cuyo enlace encontraran al final del texto), los autores Kelling y Wilson, proponen que, y los citaré textualmente: “Los científicos sociales y los oficiales de policía tienden a coincidir en que, cuando los vidrios de un edificio son rotos y se les deja sin reparar, todos los demás vidrios pronto estarán rotos también. Esto es verdad en los buenos vecindarios, como en aquellos que no los son. La rotura de los vidrios no necesariamente ocurre a gran escala porque algunas áreas están habitadas, por determinados rompedores de vidrios, mientras que otras áreas están habitadas por amantes de los vidrios; mas bien, ocurren porque un vidrio roto no reparado, es una señal de que a nadie le importa, así que romper mas vidrios no cuesta nada. (siempre ha sido divertido.)”. [1]
Lo que nos quiere decir este estudio, y las políticas practicas que se instituyeron a partir de este, es que esos crímenes pequeños, de ser ignorados, van a dar lugar no solo a su multiplicación, sino a una escalada a crímenes mayores y más serios. La narrativa de la izquierda nos quiere hacer creer que la persecución del crimen en nuestro país, ha empezado con este presidente, para perseguirlo a él, por la sola razón de que es un hombre provinciano, un hombre del campo; últimamente, se ha ampliado la defensa del presidente, añadiendo que de alguna manera la cuantía de los supuestos delitos, no requiere de la atención que le está brindando la Fiscalía de la Nación, el Poder Judicial y el Congreso de la República.
Esta narrativa de la Izquierda, como siempre, omite considerar que todos los ex presidentes vivos del Perú, están siendo procesados o presos, por corrupción. Por qué traigo a colación este tema de la Teoría de los vidrios rotos. Pues porque este régimen ha montado una política de mirar para otro lado, en lo que ellos llaman informalidad, que no es otra cosa que abiertamente la desobediencia de la ley.
Pareciera que la consigna es, la ley no es para nosotros, creo que la montaña de actos reñidos con la legalidad es voluminosa y aplastante. Se empezó, con el perdón de todas las multas al los conductores de las “combis asesinas”, el aumento en la importación de mercurio, directamente ligado a la minería ilegal, la misma que esta semana nos regaló las imágenes de un ataque a un puesto policial en Madre de Dios, abiertamente mostrando su desprecio por la ley. Mineros ilegales en Arequipa, abatieron a 14 compatriotas en un tiroteo, digno de una película del salvaje oeste. En Patáz, La Libertad, los mineros ilegales armados con Fusiles AR-15, armas de guerra, causaron una feroz balacera, causando por los menos tres heridos. El País se esta llenando de territorios liberados, ya no por el terrorismo, sino por la delincuencia que se desprende de lo que el gobierno llama informalidad. En el mismo Patáz, una anciana es colgada de los pies como si fuera ganado, y torturada por las Rondas Campesinas, que la acusan de Bruja, y ¿qué hace el gobierno? Pues nada, son prácticas ancestrales, nos dicen la Ministra de la Mujer y el Ministro del Interior. Periodistas son secuestrados por ronderos en Cajamarca, y hasta hoy nadie preso, nadie acusado, por ninguno de los casos mencionados. ¡Mas vidrios rotos! Es tal y tan abierta la pretensión de que nos acostumbremos a vivir rodeados de vidrios rotos, que uno de los sobrinos del Presidente, Jaime Vásquez Castillo, dijo abiertamente y suelto de huesos, en el programa de Juliana Oxenford, que la familia tiene “negocios informales”. Es decir que no registran las transacciones, no emiten facturas, no bancarizan los ingresos, y por supuesto, no pagan los impuestos respectivos. Allí nada mas, van cinco vidrios rotos.
El Premier de este régimen, en coincidencia con este animo de vivir rodeado de vidrios rotos, se reúne con el entonces Secretario de la Presidencia, Bruno Pacheco, subrepticiamente, en un encuentro en media calle, para “averiguar” de donde salieron los veinte mil dólares que la fiscalía encontró en el baño de Palacio de Gobierno; como si ese solo hecho, no representara en si mismo otro vidrio roto, en el mismo edificio en el que el Dr. Torres tienen todavía sus oficinas. Dice esta semana, que “ya nos acostumbraremos a vivir civilizadamente” sic.
El menudeo, no ha sido sino el principio de las actividades de los miembros de este régimen, que ya ha incursionado en la intervención en la construcción de puentes, carreteras vecinales, compra de Urea, etc. Será por eso que alguna vez el Sr, Castillo quiso ser alcalde por Perú Posible, precisamente de la Municipalidad Anguía, cuyos negociados han llevado a su cuñada a la cárcel? Será por eso que constituyó una empresa constructora, en la cual aparece como Gerente General, antes de ser presidente (la misma que no registró en su Declaración Jurada)? Será por eso que se sintió tan cómodo incursionando en los negocios con esa municipalidad, involucrando a media familia en el intento? En mi humilde opinión, los vidrios de Castillo ya venían rotos desde antes de ser presidente, y como ya sabemos, para ganarse doscientos soles mas por cabeza (él y su mujer), se inventó un grado de Magister, con la aparente ayuda de su amigo Acuña; y digo inventó, porque no creo que haya escrito una sola palabra de la famosa tesis. Los colaboradores eficaces indican que la mandó hacer completita. Así que ha seguido rompiendo vidrios a su paso por el gobierno, y quiere que nos acostumbremos a convivir con esa realidad.
Si existen evidencias recaudadas por científicos sociales y criminólogos, de que los vidrios rotos no pueden ser ignorados, esa es suficiente razón para ponerle un alto a lo que, de dejarse sin atender, nos va a someter a un deterioro social de tal magnitud, que hará nuestra sociedad inviable. Hay que ponerle un alto a la creciente ola de vidrios rotos en este gobierno, antes de que la vida sea insostenible.
Hay que ponerle un alto, porque el no hacerlo es equivalente a decir que no nos importa lo que esta pasando, y a partir de allí, no habrá como solucionar los problemas mas grandes que se generarán a partir de los que ellos creen son problemas menores. Como dijo alguna vez el expresidente Valentín Paniagua, “Basta de maldecir a la oscuridad, hay que prender la luz.”





Y todavía un artículo aparecido en The Atlantic, medio que solo puede ser clasificado de izquierdas, ojalá tanto hijito de papá que llena las ong caviar y la prensa ídem ponga las barba (y vaya si hay barbados) a remojar.
Los “científicos sociales”, son regularmente de izquierda, aún cuando en este caso, las políticas que aplicaron los estudios a los que hago referencia, fueron aplicados (exitosamente), por gobiernos conservadores. Fue el Alcalde Rudolph Giuliani, el mas exitoso en darle un giro a una ciudad asediada por la criminalidad, como Nueva York.