
Por: Luis Yunis
El terrorista yihadista del llamado Estado Islámico, Abu Bakr al Baghdadi, muerto el 27 de octubre de 2019 ostentaba un Rolex; de hecho, su predecesor, Osama Bin Laden, terrorista saudí, fundador de la organización Al Qaeda, muerto el 2 de mayo del 2011, también usaba la misma marca; ambos, usaban el reloj en el brazo derecho conforme con la tradición señalada por el profeta Mahoma quien animó a todos los musulmanes a dar prioridad a la parte derecha de su cuerpo en su vida diaria.
Pero no nos asustemos, no solamente terroristas han usado o usan esa marca de reloj; de hecho, también lo han exhibido presidentes norteamericanos como el general Dwight Eisenhower, quien lucía un modelo Datejust, lanzado en 1945, siendo el primer reloj de pulsera, automático, con cronómetro y hermético, con indicación de la fecha en la esfera situada en la posición de las tres.
También ostentaba un Rolex, John Fitzgerald Kennedy trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, amante de los derechos humanos y uno de los mandatarios mayormente reconocidos por la sociedad, aún después de su muerte. Su historia con la reconocida marca de relojes parte de un secreto de amor y se dice que el 19 de mayo de 1962, la actriz Marilyn Monroe le regaló un Rolex Day-Date de oro con la inscripción “JACK, with love as always from MARILYN”, lo que no se sabe es si la viuda, doña Jacqueline, lo siguió guardando después de su trágica muerta.
Asesinado John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963, asumió como presidente de los Estados Unidos el Vicepresidente Lyndon Baines Johnson, y fue el primero en vestir un Rolex de manera oficial y del mismo modelo Day-Date que su predecesor, portando su reloj básicamente en cada acto al que asistía y era un apasionado de su precisión.
Sin embargo, mujeres como nuestra presidente, también han elegido esa marca a lo largo de la historia. Una de las primeras en llevar un Rolex fue Mercedes Gleitze, una joven secretaria de Brighton y la primera británica en cruzar el canal de la Mancha a nado con un modelo Oyster en la muñeca, demostrando la hermeticidad del reloj, que continuaba funcionando perfectamente al concluir el nado, después de diez horas en agua gélida.
De hecho, ostentan un Rolex en sus diversos modelos y precios, la reconocida pianista clásica china Yuja Wang; la soprano búlgara Sonya Yoncheva; la científica norteamericana y bióloga marina Sylvia Earle; la actriz Jennifer Aniston, la cantante y empresaria Rihanna; la diseñadora de modas y cantante británica Victoria Beckham; la actriz y modelo sudafricana, Charlize Theron; la modelo y empresaria, Kim Kardashian; y muchos otras personajes reconocidos en el mundo entero.
Usan también un Rolex, James Cameron, uno de los grandes directores y productores de la historia del cine; el suizo, Roger Federer, uno de los grandes tenistas de la historia; el cantante y compositor canadiense, Michael Bublé; el escocés, Jackie Stewart, ex piloto de la formula 1 y ganador de tres campeonatos mundiales; el golfista norteamericano, Tiger Woods, considerado uno de los más importantes de todos los tiempos; y así, muchos Jeques árabes y empresarios del mundo, también lucen diversos modelos de Rolex y de precios, y bien por el buen gusto y la excelencia.
Desconozco qué hombres de negocios, militares, ex presidentes y empresarios peruanos han lucido o lucen la reconocida marca; sin embargo, hay una fundamental diferencia de todos los nombrados y reconocidos públicamente a nivel mundial que han ostentado u ostentan un Rolex, con nuestra desconcertada mandataria, toda vez que todos los mencionados podrían y pueden demostrar el sustento de sus respectivas adquisiciones.
Y aquí, deseo ser razonable con la presidente y no echar más leña al fuego. Quiero creer, que influenciada por la belleza de la joya y quizá sin saber lo que implica lucir una prestigiosa marca que representa estatus, prosperidad y éxito, sin pensar políticamente y haciendo gala de una vanidad propia de seres humanos andinos, y dejándose llevar por la arrogancia y el engreimiento de su posición privilegiada ha sacado a relucir lo que, presuntamente, ha sido obsequio de los felones y sobones, al mismo estilo del cuento de don Ricardo Palma, “El cañoncito de Ramón Castilla”, y lo que no sabemos, es si ese cañón ya disparó, y ello debe investigarse, porque la teoría de haberlo comprado con su peculio se cae por su propio peso; o quizá, podemos manejar la hipótesis de que ha sido un regalo de amor al mismo estilo de Jack y Marilyn. Esperemos saberlo pronto. Pero, si en algo debemos tranquilizarnos, por decir lo menos, es que el reloj, aún la mandataria lo usa en el brazo izquierdo.





