La columna del Director

DE SOTO: DE SER PRESIDENTE NO COMPRARÁ VACUNAS. DEJA TODO AL LIBRE MERCADO

Por: Luciano Revoredo

El Perú ha resultado el peor país del mundo en el manejo de la “pandemia” del coronavirus. La corrupción del sociópata  Vizcarra y su continuación con el gobierno de Sagasti nos ha llevado a tener las peores cifras en esta materia. Estamos ante dos gobiernos genocidas.

Más de cien mil muertos, déficit de servicios médicos y la inexistencia de vacunas, además del doloroso caso del vacunagate, que hasta el momento no se termina de esclarecer, es nuestra realidad. Ante esto y la total incapacidad del gobierno en solucionar el problema, fuimos muchos los que exigimos que se abra la posibilidad de la importación de vacunas por parte de privados. Así se suplía la deficiencia estatal y se apoyaba en la vacunación. Esto obviamente sin que el estado renuncie a su responsabilidad de ser el principal agente en la protección de la salud pública. Fue en ese momento que Francisco Sagasti pronunció una de sus más desafortunadas frases diciendo que no se permitiría la importación por privados. porque  “Lo que no queremos es que los que tienen plata se vacunen y los que no tienen plata no se vacunen”. Frase que lo pinta de cuerpo entero como alguien que prefiere la supremacía de su ideología por encima de la vida de los peruanos.

 

Nos encontramos ahora en la recta final de las elecciones presidenciales y es menester que los peruanos esta vez votemos bien. Un tema fundamental en esta elección es la propuesta de los candidatos acerca del tratamiento de la “pandemia”, sus planes de salud y por supuesto algo tan inmediato como el asunto de las vacunas.

El principal responsable de la vacunación, que además debe ser gratuita es el estado.  Nuestra constitución en su artículo 1° declara que  “La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del Estado”. Y en su artículo 7° dice que  “Todos tienen derecho a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y seguridad”.

La salud es un derecho fundamental. Así lo dice la Constitución de la Organización Mundial de la Salud:  «El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social».

El derecho a la salud es absolutamente fundamental y significa que todos  deben tener acceso a los servicios de salud que necesiten sin tener que hacer frente a dificultades financieras.

Nadie debería enfermar o morir solo porque sea pobre o porque no pueda acceder a los servicios de salud que necesita. Cumplir con esto es deber del estado. Lo que no implica, como decimos líneas arriba que los privados no puedan apoyar en esas labores y que quienes tengan los medios puedan acceder a servicios privados de salud.

En este sentido resulta lamentable lo declarado por Hernando de Soto en un programa de televisión afirmando que : “… lo que deben saber es que yo no voy a dar las vacunas, los sectores privados, comunitarios y oenegés van a competir el uno con el otro para dar las mejores vacunas tal como lo pide o lo requiere la gente y si es necesario nosotros le vamos a dar un subsidio, pero no vamos a poner un estado que no sabe organizar su vida comercial, a mando de distribuir vacunas. Lo dejo a la economía social de mercado que es una cosa que caracteriza no solamente a la constitución del 93 sino también la de 1979…”

Es decir, se fue al otro extremo y renunció a lo que sería su responsabilidad en el caso de llegar a ser presidente. Muy lamentable. Hemos sido de los que exigimos la liberación para que los privados puedan participar y contribuir en el tema de vacunación. Pero de ninguna manera se puede decir que el estado renuncia a esta responsabilidad y la deja en manos del libre mercado.

 

1 comentario

  1. Bueno, pues alguien debería informarle al señor de Soto, como a diario repiten los ídem, que los “LABORATORIOS NO NEGOCIAN CON PRIVADOS”
    Esa es la cantinela de algunos diarios, que mucha gente se cree a pies juntillas y parece que el señor no sabe. O ¿es que no es así?

    Me imagino que los laboratorios, que son particulares, y que su mayor interés es la ganancia, no les preocupa si viene un particular o un gobierno, importa que traiga el dinero o la carta de garantía que prueba el futuro pago.

    ¿De esto no están hablando los “fact checkers”? Qué raro.

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