La columna del Director

COMPROBADO CASO DE ABUSO

Por: Luciano Revoredo

El 1 de agosto publicamos un informe de nuestra Unidad de Investigación titulado JOSÉ ENRIQUE ESCARDÓ: UN ABUSADOR DE MUJERES. En ese informe se daba cuenta de la denuncia que por abuso psicológico le había puesto Johana Ortigas Villa, la madre de su hija, en el año 2013.

Siendo Escardó un permanente denunciante de casos de abuso psicológico, nos pareció una incoherencia digna de ser investigada y publicada. Esta publicación ocasionó un desborde de emociones y una retahíla de publicaciones en contra nuestra por parte del denunciado.

Luego envió una carta notarial, que la dirige a mi nombre, que como se puede apreciar en el sello de recepción en el despacho de nuestro abogado, Dr. Mario Camacho Perla, recibimos el día de ayer 5 de agosto. Sin embargo José Enrique Escardó la difundió antes por las redes sociales exigiendo una respuesta. Como se sabe una carta notarial adquiere valor desde el momento en que es recibida físicamente, de lo que da fe la notaría. Por este motivo procedemos a responder a las 24 horas de haberla recibido.

En su carta Escardó manifiesta que la Corte Superior declaró infundada en segunda instancia la denuncia, esto debido al desistimiento de la denunciante. Sin embargo, lo cierto es que en la primera instancia fue declarada fundada. Por lo que sería importante dar a conocer la primera sentencia, la cual no es negada en ningún caso. Lo cierto es que los actos denunciados no han sido desmentidos por la agraviada (de haber mentido, habría sido denunciada por el delito de falsa denuncia, lo que es muy serio). Lo que la Sala señala es que esos actos (cartas notariales, amenazas, etc.) no constituyen para la ley que sanciona la violencia familiar, un caso de violencia psicológica.

¿Por qué? Porque ella, según se puede ver en el expediente, no estaba en situación de inferioridad (era de profesión administradora y tenía sus propios ingresos) y no se había demostrado la frecuencia de los actos. Lo primero es bien discutible, pues la relación de superioridad no viene por la educación o profesión, sino porque la mujer es más vulnerable frente al hombre. Al menos así se entienden ahora con las leyes que protegen a la mujer.

O sea, hemos publicado un dato cierto. La Sala no ha negado el hecho. Solamente que al no darse en situación de sometimiento y de manera frecuente, no es violencia psicológica. Nuestro medio publica hechos ciertos y comprobados. Tenemos además el derecho de discrepar o estar  en desacuerdo con esa opinión jurídica de la Corte Superior de Justicia y entender que lo que ha hecho Escardó es un acto de violencia psicológica, sin importar la frecuencia.

El expediente de la denuncia, con testimonios y conclusiones tiene más de 400 folios y revela una serie de situaciones lamentables. Lo que informamos lo hacemos bajo el amparo de la libertad de expresión y siempre cuidándonos de sólo publicar  informes y artículos cuya veracidad sea comprobada y comprobable.

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