La columna del Director

ACTUAR RESPONSABLEMENTE ES PONER FIN A ESTE SAINETE

Por: Luciano Revoredo

La crisis política sigue su curso. Crisis que tiene un solo responsable: Martín Vizcarra.

Ha quedado comprobado, mediante la pública divulgación de comprometedores audios, que Vizcarra ha mentido al Perú y sus instituciones, ha inducido a sus más cercanos funcionarios a mentir tanto a la fiscalía como al congreso y alterar pruebas, no ha aclarado las dudosas y turbias contrataciones de sus allegados, incluyendo al indescriptible Richard Swing, ha involucrado ministros en todo este enjuague, ha denigrado la institución presidencial y a la nación a la que, aunque de facto, personifica.

Ante esto y dentro del más estricto cumplimiento del mandato constitucional se planteó la vacancia presidencial por incapacidad moral permanente. Vizcarra que en un primer mensaje anunció con arrogancia que no se corría, intentó por todos los medios precisamente eso. Su principal carta fue la presentación ante el Tribunal Constitucional de una demanda competencial y una acción cautelar. La primera para determinar si el congreso es competente para vacar al presidente. Esto a pesar que está claramente estipulado en la Constitución. Y la medida cautelar para paralizar todo y seguir en la presidencia amparado en esa parálisis. Más o menos la misma mentalidad de los colectiveros piratas que usufructúan rutas en base a recursos de amparo.

Finalmente, el Tribunal Constitucional admitió la demanda competencial por 5 votos a favor y 1 en contra, esto puede tomar meses en resolverse. La medida cautelar no la admitió por 5 votos en contra y 2 a favor. Al no haberse admitido la medida cautelar Vizcarra deberá comparecer ante el pleno del congreso y defenderse, también tiene la opción de no ir y enviar en su representación a un abogado.

Al respecto hay varios temas que comentar. En primer lugar llama la atención el comentario de la presidente del Tribunal Constitucional que ha manifestado que no aprobaron la medida cautelar habida cuenta de las declaraciones de varios líderes políticos en el sentido de no votar por la vacancia. Es decir, el Tribunal Constitucional decide sobre la base del cálculo político, no del marco constitucional. Debemos entender que si se hubiera visto una tendencia a la vacancia el TC hubiera actuado en otro sentido. Esto lo dice todo.

Es de esperar que en las próximas horas se imponga la razón en el congreso, que se esclarezcan las mentes y las conciencias de los que aún las tienen. Que no se salva ni la gobernabilidad ni la estabilidad manteniendo en la presidencia a un personaje que ha mentido sistemáticamente al Perú y nos lleva directo al abismo de la corrupción y la mediocridad.

El 5 de julio, mucho antes que se abra la caja de Pandora del vizcarrismo escribíamos en esta misma sección:

“Quien ocupa la Presidencia de la República está en sintonía con todo este desastre, se podría decir que encarna y representa este estado de cosas.            Nunca la institución presidencial en casi doscientos años ha caído tan bajo.

Tras una mediocre y cuestionada gestión, por numerosos indicios de corrupción, en el Gobierno Regional de Moquegua y de un corto paso por el              Ministerio de Transportes, fue enviado a Canadá para tapar el escándalo de Chinchero. Desde allí, tras una serie de inesperadas carambolas y una        cuidada conspiración volvería para ocupar la Presidencia.

Se inicia así el más lamentable periodo político de la república. El desgobierno, la mentira, la demagogia, el enfrentamiento entre peruanos, la                  idiotización de las masas, la manipulación de la verdad y la mentira como estilo de vida definen a este precario gobierno. Su fuerza se basa en la            división de los peruanos, en el avivamiento del odio, en la ruina de las instituciones y el reino de los sentimientos más elementales. Sólo así es posible    consolidar una tiranía tan vulgar y oscura”.

Lamentablemente el tiempo nos dio la razón. Toda esta situación es muy grave, y si no hay vacancia, se deja un mensaje funesto para los peruanos, sobre todo para las nuevas generaciones: No importa que se mienta, que se cometa actos impropios y se mancille las más altas instituciones e investiduras, todo se arregla con componendas y campañas mediáticas. Un hombre como Vizcarra que aparentemente antepone su lubricidad y su mal manejo del poder a los intereses nacionales no puede seguir en la presidencia. El Congreso de la República tiene la autoridad y la competencia, deben comprender que actuar responsablemente y priorizar los intereses de los peruanos, es poner fin a este sainete.

 

1 comentario

  1. MUY INTERESANTE Y CIERTO. NO HEMOS TENIDO ALGO ASÍ COMO VIZCARRA DESDE HACE SIGLOS Y LO PEOR DE TODO ES Q TIENE FOFOT TOMADO Y MANEJADO, ES RATERO DE LO PEOR. ENCIMA NO TIENE REPARO EN ENCERRAR A LA GENTE CON TAL DE MANTENER EL ESTADO DE EMERGENCIA Y CON ELLO VIOLAR LAS LEYES A PLACER COMO PARA DESHACERSE DE SUS OPOSITORES CON FACILIDAD. VIZCARRA DICTADOR Y MITÓMANO.

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