HIPOCRESÍA Y LUJOS EN LA “IGLESIA DE LOS POBRES”: EL VERDADERO ROSTRO DEL CARDENAL CASTILLO

Por: Luciano Revoredo
En un acto que solo puede describirse como una burla a la coherencia y a la doctrina que dicen predicar, el Arzobispado de Lima ha emitido una carta, firmada por el vicario general Monseñor Víctor Solís Alfageme, solicitando a cada sacerdote de la diócesis una “donación voluntaria” de 150 soles para comprar un regalo al recién nombrado Cardenal y Arzobispo de Lima, Carlos Castillo Matasoglio. Este pedido no solo revela una profunda incoherencia en una gestión del arzobispado que se proclama adalid de la pobreza y la austeridad, sino que también pone de manifiesto el cinismo y la hipocresía de aquellos que han hecho de la “teología marxista de la liberación” su bandera.
El Cardenal Carlos Castillo, conocido por sus discursos sobre la pobreza y la sencillez, parece haber olvidado sus propias palabras al aceptar que se le haga un regalo que costaría a los sacerdotes de Lima alrededor de 50 mil soles ( 14 mil dólares), considerando que hay aproximadamente 350 sacerdotes en Lima. Esta suma, que podría haber sido destinada a obras de caridad o al apoyo de los más necesitados, se desvía ahora para financiar un acto de boato y vanidad.
Es irónico, por decir lo menos, que un hombre que ha predicado la pobreza y la modestia, ahora se vea envuelto en un escándalo que muestra su preferencia por el lujo. Muchos de estos sacerdotes, que se espera que contribuyan, viven de la limosna, sobreviviendo en condiciones a veces extremas. ¿Cómo es posible que se les pida dinero a aquellos que ya luchan por mantenerse, para financiar un regalo que contradice todo lo que se supone debería representar un líder religioso de su nivel?
Por otra parte, este acto de hipocresía se ve aún más agravado por el historial personal del Cardenal Castillo. No hace mucho, su propio sobrino lo denunció públicamente, poniendo en tela de juicio su integridad y su compromiso con los principios que él mismo predica. Este episodio no solo mancha su reputación sino que también cuestiona la veracidad de sus enseñanzas y su verdadero interés en la vida austera que promueve.
Este suceso es un recordatorio doloroso de cómo algunas figuras dentro de la iglesia pueden estar más interesadas en su propio beneficio y glorificación que en vivir y predicar los valores del cristianismo que profesan. Es hora de que la Arquidiócesis de Lima y sus líderes reflexionen seriamente sobre la verdadera misión de la Iglesia y sobre la coherencia entre lo que se predica y lo que se vive.







Parece que se trata de pagar el diezmo proveniente de los presbíteros y lo que es interesante es que vicario general Víctor Alfageme haya recibido órdenes del ahora “Cardenal los pobres” y abanderado de la lucha de, por y para los pobres Carlos Castillo Matasolglio.. El gesto que solicita “el Señor Cardenal” a los presbíteros huele a extorsión. Si no pagas “la donación voluntaria” algo puede ocurrirte. Estos gestos de “solicitar donación voluntaria” es un modus operandi de sustraer el dinero a al Señor de la vida.. Mi deseo que el “señor Cardenal” le dé a los pobres por quienes tanto predica los 14,000 dólares. Amén.
Y en qué ha quedado todo esto, cuál fue el regalo comprado con el extorsionador donativo voluntario de mínimo 150 soles. Y a este señor cua tos años le faltan para 80?