
Por: Luciano Revoredo
Son varias las veces que nos hemos ocupado de los dislates y desatinos del señor arzobispo de Lima Carlos Castillo Mattasoglio. Hemos denunciado sus nombramientos de funcionarios en Caritas y el arzobispado de Lima, que ha copado de comunistas, feministas, activistas del género y aborteras. Hemos denunciado su desprecio por la tradición católica, hemos puesto énfasis en sus desvaríos doctrinarios y su afán por demoler todo lo que hay de bueno en la iglesia peruana. A todo esto, ahora se suma su condición de temerario difamador.
Como se sabe el instituto de vida consagrada Pro Ecclesia Sancta ha tenido un impasse por una deuda asumida que luego se ha dificultado en su pago. Hay denuncias al respecto, pero todo está en ese nivel. El Vaticano ha enviado al monseñor Jordi Bertomeu, oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, para investigar el caso. Al respecto el comunicado oficial del arzobispado señala: El Arzobispado de Lima pone en conocimiento la llegada a nuestro país de Monseñor Jordi Bertomeu Farnós, Oficial del Dicasterio para la Doctrina de la Fe y Comisionado por el Santo Padre para evaluar la investigación canónica en fase diocesana, aún en curso, sobre las presuntas irregularidades financieras atribuidas al Instituto de Vida Consagrada de derecho diocesano “Pro Ecclesia Sancta”. Se dice con propiedad “presuntas”.
Sin embargo, Castillo Mattasoglio en la homilía de su misa en la catedral que concelebró con Bertomeu, la misma en que instó a los fieles a convertirse en Cristos y Cristas, dice: “La venida del padre Jordi como representante del Santo Padre, se va a centrar en los delitos cometidos en torno a las personas que se les pidió muchísimo dinero por parte del grupo Pro Ecclesia Sancta…”. Es decir, para él no existe la presunción de inocencia. Habla de delitos cometidos. ¿Esto no es difamación? ¿No debiera monseñor Castillo rectificarse o ser querellado por los agraviados? O es que la obediencia debe llegar al extremo de tolerar infamias.
Hay que mencionar que Bertomeu ya estuvo hace unos meses en nuestro país en otra misión. Esa vez vino a investigar el caso del Sodalicio y las denuncias que hay en torno a casos de abuso. En aquella oportunidad Bertomeu se ganó una denuncia en Roma ya que habría sucedido algo muy serio, aparentemente algunas de las conversaciones que se han mantenido en la Nunciatura bajo estricto secreto se filtraron convenientemente a la prensa progre. Ahora vuelve este comisionado de dudosa actuación.
En aquella oportunidad un periodista que está involucrado en serios problemas con la fiscalía y que padece de una obsesión con el Sodalicio y con los sectores más fieles a la tradición de la iglesia, manifestó que acabada esa misión se les vendría la noche a Avanzada Católica (que depende de la Asociación pro Ecclesia Sancta) y a los Heraldos del Evangelio. Mostrando lo que en realidad sería la agenda de los enemigos de la iglesia y sus cómplices como el arzobispo de Lima, que actúa como una quinta columna del progresismo. Se cumple lo que se dijimos desde el primer día: van por todos, porque lo que no quieren es a la Iglesia.






Hace falta una actitud martirial, que ninguno tiene.
La pro ecclesia sancta, bajo el mando de Francisco Elías Arribasplata Álvarez, es culpable de actos de fraude y otros delitos y no intento difamarlos. Si alguien necesita las pruebas las subiré a un canal de YouTube en el que cual se mostrará como el padre junto algunos miembros de la iglesia y su familia buscan maneras de favorecer sus intereses.
Si escondes la verdad, te alejas de Dios!