EL SUPUESTO BURRO PEDRO CASTILLO VA GANANDO A LOS SUPUESTOS INTELIGENTES.
En un año de gobierno Castillo se consolidó y la oposición cayó en desgracia. ¿Por qué ?

Por: Juan Carlos Eguren
La política con P grande es un arte que se cultiva, requiere destreza, liderazgo, formación, experiencia, determinación, empatía, inteligencia emocional y habilidades oratorias. Dichas virtudes se cultivan en el tiempo e idealmente en el seno de un partido político.
Los políticos que se forman en ellos se constituyen en la cantera de gerencia que alimenta al aparato estatal para darle rumbo y destino a una nación. La carencia de cuadros políticos somete a los gobiernos de turno a la mediocridad, oportunismo y clientelismo ramplón que destruye el futuro.
A la peruana, criolla informal y pendenciera el gobierno está haciendo política y la oposición esfuerzos estériles. Un burro bien asesorado será más eficaz que un peso mediano sin entrenador ni estrategia, así tenemos al gobierno cumpliendo sus objetivos paso a paso:
1- Enfrentar y degradar al congreso, etiquetándolo de obstruccionista y custodio de intereses mezquinos.
2- Enfrentar y deslegitimar al sistema de justicia que solo persigue y sanciona a los pobres y protege a los ricos, blancos y empresarios.
3- Enfrentar y deslegitimar a los gobiernos, partidos y políticos anteriores, que nunca trabajaron en función a los intereses del pueblo.
4- Enfrentar y deslegitimar a la prensa, vendida a los intereses de la oligarquía que no acepta que el pueblo este gobernando.
5- Humillar y doblegar a las fuerzas armadas y policiales.
6- Cuestionar el rol social e histórico de la religión y sus representantes que se entregaron complacientemente a los gobiernos de turno.
Todo ello en una retórica típicamente marxista y chavista, basada en la moderna y tropicalizada lucha de clases: Blancos contra cholos, serranos contra costeños, capitalinos contra provincianos, ricos contra pobres, empresarios contra trabajadores, formales contra informales, etc. Toda división y enfrentamiento es válida, en la lógica de “divide y reinarás”.
A contrapelo, la prensa hace su tarea a medias, denuncia las tropelías del gobierno pero le da amplia cobertura a los discursos disociativos y de apología a la violencia y lucha de clases de Castillo y compañía.
La sociedad civil con pequeños esfuerzos meritorios pero desarticulados, sin líderes, sin unidad y aún intoxicados con el antifujimorismo, el anti aprismo y el anti caviarismo, sin entender que se requiere a todos juntos para vencer al marxismo chavista. A diferencia del gobierno que fortalece sus vínculos con organizaciones criminales, seudo ronderos, mineros y taladores ilegales, sindicalistas, narcos, cocaleros y sectores que no tienen nada que perder por que el estado históricamente los tuvo marginados. Estos sectores juntos más otro tanto de resentidos, envidiosos, ignorantes, anarquistas, apáticos, conformistas y resignados, le proveen al gobierno una base social de cerca de un tercio de la población. Un tercio pero con una sola vocación y liderazgo, los otros dos tercios siendo mayoría están dispersos, desunidos, sin liderazgo ni estrategia.
El Perú está más cerca de caer en el chavismo de que caiga Castillo y sus cómplices.
Es una vergüenza para la clase política en general, pretender que el sistema judicial haga la tarea que a ellos les corresponde. La política se enfrenta con política, la justicia hará su tarea si Dios quiere, tarde mal o nunca.





No, no el caviaraje es parte del problema, el estado profundo (léase burocracia) está integrado desde hace 20 años y quizá más por gentes cuyo pensamiento, era por decir lo menos, de izquierdas, con la deriva a ideológica que les vemos ahora, pero siempre mamando del “donante” de turno, que impone la política a seguir (eso, por la plata baila el mono) basta ver los lujosos autos que se manejan algunos funcionarios. Ellos son los que han empujado a vizcacha, luego han sacado a Merino y al final nos han impuesto al “sagaz” sagasti, ellos están detrás del golpe de vizcacha que cerró el congreso y ellos desde los medios difunden la narrativa, no hay que ser ingenuos, ese es el problema, ingenuidad a raudales, por eso pasa lo que pasa, ellos están siguiendo las directivas de alguien más, ellos no quieren desarrollo para el Perú, les importa solo tener bien llenas sus cuentas, de lo contrario serían los primeros defensores de qué la extracción de la riqueza del subsuelo, como sí lo hacen en Qatar, y la población no pasa necesidad. Tía María que está en pleno desierto lejos de las poblaciones, y con todos los avances de la ciencia y técnica minera que brindan la mayor calidad, ahí sigue esperando.