Política

EL GOBIERNO EN CUENTA REGRESIVA.

Cada día que transcurre el presidente Castillo está más cerca del fin de su mandato.

Por: Juan Carlos Eguren

El gobierno se cae a pedazos en un proceso auto destructivo por su incapacidad para afrontar los problemas que agobian al pueblo y la corrupción que inconteniblemente y día a día sale a flote.

La inmensa desaprobación, expresada pasivamente en las encuestas, ahora se expresa en innumerables marchas y paros a lo largo y ancho del territorio nacional, la crisis económica y la negativa a intentar por lo menos deslindar de los innumerables actos de corrupción que lo implican le pasan factura, no deslindo ante la prensa, se corrió de la Comisión de Fiscalización y le respondió por escrito al Ministerio Público como clara evidencia del rabo de paja que lleva consigo.

Como si fuera poco, su ministro del Interior será interpelado para que explique lo inexplicable, por qué se les fugó el ex ministro de transportes y por qué no pueden capturar a sus sobrinos y ex secretario general, todos ellos con orden de captura y con la clara y fundada sospecha de que vienen siendo protegidos por orden del presidente.

Ante tanto descrédito y posiblemente como uno de los últimos capítulos de esta tragicomedia, por estrategia más que por principios el partido que lo llevó a la casa de Pizarro, Perú Libre/Cerrón/la bancada le han pedido al cada vez más solitario presidente su renuncia irrevocable. Perú Libre pretende deslindar con el desastre que representa Castillo y evitar costos en futuras elecciones, como si la olla le dijera a la sartén no me tiznes y en paralelo actualizar el chantaje y subir el cupo por los votos en el Congreso para evitar la vacancia, el precio de ello es exigir más cuotas de poder en ministerios para continuar con la farra, las fechorías y el saqueo.

El reloj está en cuenta regresiva y el Congreso espera que después de elegir a su nueva mesa directiva en Agosto, con el avance en las investigaciones, mas declaraciones y corroboraciones de colaboradores, testigos y una vez capturados los cómplices, se llegará al punto máximo de indignación que haga imposible que algunas bancadas sigan blindando al presidente, a lo que se sumará, a modo de presión, la calle que ya comenzó a protestar.

A contrapunto y como único salvavidas ante el inminente naufragio, Castillo y su escudero premier Torres no se cansan de gritar en todas las plazas públicas que los males que nos aquejan son culpa de los anteriores gobiernos y el Congreso, con el aliento de sectores radicales que se suman pidiendo el cierre del Congreso, la izquierda ya dejo de defender al régimen pero pide que se vayan todos.

 

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