La columna del Director

LA VERDAD SOBRE VERISURE

Piense bien antes de tomar sus servicios

Por: Luciano Revoredo

Uno escucha una amable voz en la radio. Nos advierte de los riesgos que corren nuestras propiedades. Verisure es la solución. Ofrecen alarmas, cámaras y hasta un novedoso sistema que ciega a los posibles intrusos.

Al llamarlos por teléfono no dan información, ofrecen una visita de inmediato. Tanta eficacia es inevitable y cuando uno menos piensa ya tiene en su casa a dos vendedores bien entrenados en todas las estrategias del neuromarketing. Son pura sonrisa y parece que uno fuera un viejo conocido. Traen un equipo interesante. Una serie de adminículos que garantizan la mayor seguridad dentro y fuera de la casa.

Llega la hora de la verdad. ¿Cómo se puede concretar la contratación? Pues muy fácil, se compran los equipos y se paga una mensualidad por el servicio. Entonces viene la jugada maestra, los equipos cuestan seis mil soles, la situación se complica por unos instantes, es entonces en que invariable y milagrosamente llama por teléfono un supervisor al que le sobra una, si, solo una promoción, ya no serán seis mil sino solo mil quinientos, pero ¡Pague ahora! ¡Pague ya!

El ofertón es tentador, siguen las sonrisas, ya casi uno es un amigo de siempre de los neuromarketeros y está pasando la tarjeta por el POS que garantiza su seguridad más extrema. Entonces es cuando firma los contratos, rápido, muy rápido, ahora pagará 187 soles mensuales por el servicio.

La situación es la siguiente. Independientemente de la calidad del servicio, este es irrenunciable. No importa que usted haya pagado mil quinientos soles por los equipos, no importa que este pagando dos, tres o seis meses de servicio. El contrato es irrenunciable y si quiere dejarlo debe pagar de golpe el equivalente a las cuotas de 36 meses porque eso dice la letra pequeña del contrato.

No hay forma de librarse.  Si usted es ahora un flamante desempleado y quiere reducir gastos, no puede. Si el servicio lo contrató para un pequeño negocio o Pyme y la crisis económica lo obliga a cerrar, no puede cancelar el servicio, debe pagar los 36 meses que los sonrientes neuromarketeros le hicieron firmar. Si advierte que su empresa está cerrando irán por el gerente que deberá asumir la deuda. No hay escapatoria. Nadie lo podrá defender, ni INDECOPI ni nadie. O paga tres años o tendrá problemas con ellos.

Cuando escuche esa voz tan confiable en la radio, piénselo muy bien antes de llamarlos y permitir que entren a su casa. Hoy en día es más rápido y fácil un divorcio que librarse de VERISURE.

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