La columna del Director

COSAS QUE NO HAY QUE OLVIDAR

Por: Luciano Revoredo

En septiembre de 2019 asistimos a uno de los momentos más oscuros de nuestra vida republicana. Salvador del Solar en la más lamentable actuación de su vida entró, como un matón, a las patadas al Congreso de la República para plantear una cuestión de confianza. Con este gesto buscaba que horas más tarde el lagarto Vizcarra perpetre un golpe de estado, cierre el congreso e impida la renovación del Tribunal Constitucional. Ese es el inició de toda la crisis que vivimos hoy.

Se consolidaba así la dictadura del infame moqueguano. Tiempos que no debemos olvidar en que la prensa, apodada mermelera por el ingenio popular, canonizó en vida al golpista a la vez que  la caviarada presupuestívora se reacomodaba para seguir viviendo del estado y los tontos útiles eran llevados de las narices al despeñadero mientras incensaban al pérfido Vizcarra.

Pero como que toda infección sale a la luz, supimos de los sobres manila con dinero, los tamales moqueguanos, las obras sobrevaluadas, las alteraciones en el libro de visitas, los condones en el piso de la oficina, las  visitas a palacio de Richard Swing y también sus escapadas a Canadá, las juergas con ron Zacapa, las contrataciones de los amiguetes del tenis, las vacunaciones clandestinas y demás pellejerías morales de Vizcarra. Esta situación concluyó con su inesperada vacancia a manos del congreso que había hecho a su medida. Lamentablemente era tarde para corregir todas las reformas con las que había entrampado el estado para usarlas en su beneficio.

Asumió la presidencia como correspondía el presidente del congreso Manuel Merino. Es entonces en noviembre de 2020, cuando una conjunción de intereses logró reunir al lumpen, los medios y los parásitos de la política para derrocar en una semana a este gobierno legítimo y constitucional.

No debemos olvidar todo lo que pasó en esos días. Los caviares encabezados por esa deplorable institución que preside Gorriti llamada IDL, en complicidad con el incendiario Guzmán,  los parásitos Costa y de Belaunde, el fumón Olivares, Verónika Mendoza, tratando de sacar partido de la crisis, con su mirada bovina y voz de madre superiora,  la izquierda lentejera, las feminazis y toda la chusma política unidos a la deplorable y hoy inexistente “generación del bicentenario”, llenaron las calles de violencia y odio hasta lograr su cometido: dos muertos en medio de las más sórdidas denuncias de desaparecidos y demás patrañas propias de las cloacas izquierdistas. Algún día sabremos como se financió esta asonada.

Llegó así un nuevo gobierno caviar. Con una serie de carambolas, manipulaciones e incluso impidiendo votar a buena parte del congreso, asumió Francisco Sagasti, envuelto en pañuelos de seda, con asesores elegantes y discursos poéticos. Nuestras frívolas élites  lo vieron y suspiraron con alivio. Era “gente como uno”. Los caviares se salieron con la suya. Ya no se recordaba que Sagasti  había formado un partido con la corrupta Susana Villarán, ni que era un admirador de los terroristas que lo liberaron en la embajada de Japón no sin antes concederle un autógrafo.  Hasta le perdonaron que cuando se le preguntó por la compra de vacunas por los privados  dijera que “no quería que los que tenían plata se vacunen y los que no tienen no lo hagan…”, dando un enfoque de clase a un tema de salud.

Pocos analistas señalaron luego el papel que cumplió Sagasti como el Kerensky peruano, allanando el camino para la entrada al poder del gobierno neosenderista que hoy nos preocupa tanto. Recordemos sus llamadas a Vargas Llosa y como recibió en Palacio de Gobierno a Castillo para empujar su proclamación

La idea de este breve artículo es avivar la memoria. Ante la crisis que vivimos, el IDL, los caviares desplazados  y ahora Sagasti empiezan a proponer salidas a su medida. Armando el camino para tomar otra vez el poder. No caigamos nuevamente en los cantos de sirena de la caviarada enemiga del Perú. El único camino es la vacancia del neosenderista Castillo y la convocatoria a elecciones previo reemplazo de los funcionarios de JNE y la ONPE y el rápido desmontaje de las “reformas” del vizcarrismo y el sagastismo que tanto daño han hecho al país.

 

 

4 Comentarios

  1. Perfectamente claro, no debemos olvidar todo ese recuento de hechos desgraciados para el Perú, lo más urgente LA VACANCIA del inútil e incapaz inquilino precario de Palacio de Gobierno luego la desrratización del JNE y la ONPE, sin ellos se puede garantizar LA DEMOCRACIA Y EL CRECIMIENTO DEL PERÚ

  2. Totalmente de acuerdo, hoy ZAGASTI sale como iluminado a dar “SALIDAS DEMOCRATICAS”, buscando un resquicio para meterse nuevamente los CAVIARES por la Chimenea, Ventana o Desagüe, CONGRESISTAS CUMPLAN CON SU LABOR POR ÉL PERÚ, VACANCIA A CASTILLO YA !!

  3. Pero, cómo el bachiller en derecho, Salvador del Solar, olvidó el ídem y se dejó arrastrar por sus amiguetes caviares hacia esa infamia. Tendrá conciencia? De seguro cree el iluso que le hizo un bien al Perú.

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