
Lo esperado. La violencia comunista empieza a apropiarse de las calles del centro de Lima. En estos día de graves conflictos políticos al haberse descubierto el fraude electoral del que somos víctimas, el partido Perú Libre, de comprobados vínculos con los terroristas de Sendero Luminoso, a desplazado cientos de matones y delincuentes por calles y plazas de Lima cuadrada.
La intención de esta gavilla de extremistas es sembrar el miedo y terminar por imponer a su candidato en el poder. Lo cierto es que la situación se está agravando y el día de hoy, al ver que cada vez son más quienes rechazan sus métodos, han actuado con violencia contar dos mujeres. Dos señoras que se manifestaban pacíficamente exigiendo transparencia en las elecciones han sido atacadas con palos. Obviamente ellas ha tenido que defenderse.
Obviamente el ministerio de la mujer y las feminazis callan. Cuando las mujeres agredidas no son izquierdistas, no existen. Para usar una palabra que les encanta a los rojos, son invisibilizadas. Seguramente encontrarán mil y una formas de justificar la bestialidad del agresor.
Desde La Abeja expresamos nuestra solidaridad con las mujeres agredidas por el comunismo salvaje.





