Cultura

TELÉSFORO, PANCRACIO Y EL CADALSO

Por: Erus Símera

 

“Al nacer, lloramos porque entramos en este vasto manicomio.”

Ambos peleaban. Ella vestía un aireado vestido veraniego y él tenía el cabello brillantemente engominado; ella demoraba, no avanzaba en la fila siempre distraída con su celular y él echaba humo, impaciente, reclamando y queriendo saltarse la cola. Desde atrás, nuestros cantautores quisieron poner paños fríos, pero no sirvió de nada, pues ella no despegó los ojos de su chat y
él, finalmente se coló.

-Cuánta razón tenía el Rey Lear. Dijo Pancracio citando a Shakespeare.
-En el Perú somos capaces de robar hasta la fila y en pandemia, la vacuna. Respondió Telésforo.

Y así fue que, a este vasto manicomio le escogieron el romance, para vacunarse de la indignación.

 

EL GRAN ARREBATO

Por Pancracio de la Manuela

 

No sorprende el viejo estilo
de fumarse los impuestos,
presidentes y ministros
con corbata o con pañuelo,
hacen farra del erario
por la patria, por el pueblo.

Tal parece, les aburren
las maletas con dinero,
ya robarnos no es lo de antes,
pues no son simples rateros;
para ellos, un atraco,
cuenta solo si hay seis ceros.

Ahora, nuestros políticos
se faenaron el cielo,
granjearon seres queridos,
cobrando cupo a San Pedro:
Una madre, un buen amigo
una enfermera, un abuelo
un doctor, un policía
una niña, un compañero.

Cruel Vizcarra y compañía,
nos mandaron al entierro,
sea infausta la vacuna
inyectada así en secreto.
Por canallas y por cínicos,
por cobardes y embusteros
bien merecen el patíbulo
y estirar allí sus cuellos.

 

CON POLAINAS, MALDICIONES

Por Telésforo Picón

 

Apreciados delincuentes
del gobierno, sus bribones,
se creyeron los muy vivos,
no siendo más que ladrones.
Con un pork pie de sombrero,
con polainas y zahones,
hoy tendré sangre gitana
pa´ echar malas intenciones:

Si son hombres, de impotencia
se les quemen los colchones;
si mujeres, su codicia
crezca con sus pantalones;
no me olvido de los neutros,
con ellos, a los leones.
Sus pendencias asesinas
no son dignas de bribones.

Sin oxígeno se mueran
sus negocios, sus traiciones;
no merecen ni clemencia,
ni lástima ni perdones.
Por robarse nuestras vidas,
por secarnos los pulmones,
por tirarse las vacunas:
¡Chúpense mis maldiciones!

1 comentario

  1. Vaya unos desgraciados, que como no había dónde sacar coimisiones, en las DONACIONES de oxígeno, han argumentado que no es medicinal, pero si la NTP, admite como medicinal oxígeno al 93%, pero qué importa, que digan muriendo los peruanos, y la prensa geisha, ni una sola denuncia del hecho de que el gobierno rechaza las donaciones de privados.

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