Política

SOLO QUEDA EL CAMINO DE LA SALIDA DE CASTILLO Y BOLUARTE

Por: José Romero

El desgobierno comunista arrecia una campaña contra el congreso buscando salir de una “montaña rusa” que lo estaría conduciendo a su fin. Castillo realiza la clásica jugada de buscar un “enemigo desprestigiado” para asegurar su permanencia. Para ello se vale de mentiras (“buscan un golpe”); victimización (“somos de la chacra y estamos aprendiendo”); del ataque y cargamontón de comunistas como el sufrido anteayer por el congresista Anderson  cuando declaraba en las afueras del congreso o intentando desprestigiar a sus opositores para lavarse la cara.

En octubre de 1968 el primer gobierno de Belaúnde cayó en medio de un caos y de un parlamento desprestigiado. En el 2018 cayó PPK  tras serias denuncias de corrupción.  Su sucesor, el Lagarto Vizcarra empezó una carrera contra el congreso (tildándolo de “obstruccionista”) y con el apoyo de la ciudadanía dio un golpe (son célebres algunos apoyos como aquel de una conspicua caviar que dijo que Vizcarra “era el padre que todos quisiéramos”).

Sin embargo Vizcarra en medio de  acusaciones de corrupción fue sorprendido por el congreso, que fue electo tras unas elecciones complementarias luego de su golpe de estado.

Hoy vivimos un escenario de confrontación entre un desgobierno que pretende llevar a cabo un proyecto castrochavista en medio  de un caos alentado por ellos mismos  y por otro lado, un congreso de reflejos lentos para defender la Democracia. Con 69% de desaprobación el comunista Castillo continúa con sus ataques y quiere aprovechar el voto de investidura del gabinete Torres para tratar de cerrar el congreso e instaurar una dictadura comunista.

¿Será viable un golpe contra la democracia? ¿Qué harán las fuerzas armadas? ¿O será que antes de poder cerrar el congreso, Castillo será vacado junto con su socia Boluarte? ¿Qué harán las huestes comunistas tras ello? ¿Será que una indeseable confrontación ocurra en nuestra patria como prevé el analista Hugo Guerra?

La gran diferencia en estos momentos respecto a otros momentos es la desaprobación de Castillo, la existencia de una prensa libre incluyendo a medios que hoy no están alineados con el gobierno y una crisis económica que ha hecho abrir los ojos a la mayoría de los votantes que eligieron a Castillo.

Hablar de “obstruccionismo e intentos de golpe” ya no cala en la ciudadanía aunque la solución podría pasar por la salida de Castillo y del actual Congreso. Al final, ¿el camino será que “se vayan todos”?

Lo cierto que los ataques a la presidente del congreso pretenden lograr su censura y evitar que ella conduzca el retorno al camino democrático. Incluso algunos quisieran un momento como la renuncia de Merino de Lama y la existencia de una dupla Sagasti-Vásquez en su versión 2.0

La vigencia de la democracia  obliga a la defensa de la institucionalidad y con ello la salida de Castillo-Boluarte. No hay otro camino.

Dejar una respuesta