Cultura

SE HA PERDIDO TODO RESPETO Y CIVILIZACIÓN EN LAS INAUGURACIONES DE ESTABLECIMIENTOS EN EL PERÚ

Por: María Ximena Rondón

A muchos les causará gracia ver a la criollada y la viveza en su máxima expresión durante la inauguración del nuevo centro comercial Mall Aventura de San Juan de Lurigancho, el pasado 30 de noviembre, y cómo algunos de sus establecimientos quedaron como si una turba de animales salvajes hubiera realizado una estampida.

Pues eso fue lo que sucedió. Quisiéramos entender cuál es la mentalidad de las personas a las que les parece gracioso y se sienten motivadas a derribar los cercos de seguridad y lanzarse, como si de una presa se tratase, hacia una tienda como Plaza Vea y romper todo. Por ejemplo, las fotos y videos de cómo quedaron los baños realmente dan asco. Nos preguntamos cómo educaron esas madres a sus hijos para que tengan ese tipo de comportamientos.

Da pena ver los videos de la gente robándose el jabón, las flores de la decoración y arrojando la basura en el suelo del establecimiento.

También algunos videos del mencionado supermercado antes de su apertura: limpio, ordenado y con un personal preparado para brindar la mejor atención posible. Imaginen lo que debieron sentir los nuevos empleados de Plaza Vea cuando entró una turba salvaje.

Definitivamente, no esperaban que el consumidor se comportara así, pues la gente debería comprar en un supermercado con una actitud calmada.

Se espera que este nuevo centro comercial ofrezca más miles de empleos. Habría que preguntarse si todos esos trabajadores merecen lidiar con un público cuyo comportamiento es comparable al de un animal salvaje y cuya educación se la llevó el viento. Imaginen la preocupación de los empleados cuando tras la hora de cierre, la gente trató de ingresar por la fuerza.

Las imágenes realmente son muy decepcionantes. Es increíble que hubiera peleas y heridos porque la gente no sabe controlarse y piensan que es “divertido” desatar el caos.

Existe algo que se llama respeto y moderación, valores que en teoría se inculcan en los colegios, pero este suceso nos lleva a cuestionarnos si la gente realmente es capaz de aprender algo.

Resulta aún más preocupante que algunos usuarios en redes sociales califiquen a quienes deploran este tipo de conductas como “clasistas”. Supongo que criticar a quienes se comportan como salvajes ahora es un signo de clasismo y es algo negativo, por lo que deberíamos dejar que hagan lo que quieran sin consecuencias.

No. Estos acontecimientos dejan mucho que desear y son el reflejo de todo lo que está mal en el país.

La gente debe aprender a respetar, a hacer colas con toda la calma, a moverse ordenadamente y a dirigirse al personal de atención con educación. Muchos se quejan (y estoy segura de que entre ellos están los vándalos del centro comercial) de que el país está mal y en manos de los corruptos. Si realmente uno quiere que su país mejore, debe aprender a comportarse, empezando por actuar civilizadamente y con respeto en la inauguración de un centro comercial.

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