¿POR UN PAR DE ZAPATOS O UN PUÑADO DE DÓLARES?
Como se infiltra la corrupción en el aparato del estado

Por Francis W. Butters
Se preguntará el amigo lector, cómo es que la corrupción logra penetrar al aparato del estado en sus más altas esferas? En recientes testimonios gráficos, todos hemos visto con estupor que un general de la policía “atraca” en aceptarle a un don nadie, un par de botas y un uniforme policial, como si su sueldo de general, o el avituallamiento de su instituto armado, no le proporcione dichos efectos para su función.
Pero no debería llamarnos la atención que un funcionario público caiga en darle la confianza de hacer negocios turbios a una persona desconocida, ya que la historia reciente está plagada de hechos similares.
Los corruptores siempre saben con que pequeña cosa logran penetrar a cualquiera. Ya durante la campaña electoral y la transición, todos vimos a un empresario brindar su casa (la de Sarratea), para que Pedro Castillo tenga un cuartel general en Lima, que no fuera el territorio de Perú Libre o de Vladimir Cerrón.
Allí llegaron otros corruptores con sus pequeñas dádivas y “regalitos” que hoy sabemos les abrieron muchas puertas. Allí llegó Zamir Villaverde y Karelim Lopez, con sus celulares para los sobrinos, el depa bulín, la fiesta para la hija de Castillo, los cuyes y el chancho al palo. Allí llegaron los primeros pagos en efectivo, antes de que el “nuevo jefe” recibiera su primer sueldo.
Todos hemos visto el video de la fiesta de 15 años a todo dar, para la hija de Bruno Pacheco.
Todos hemos escuchado el audio del ex ministro prófugo, Juan Silva, en donde recibe un celular para su hija y un maletín con billete por los servicios prestados. Todos hemos sabido del “bono de éxito” que recibió Bruno Pacheco por contribuir en el nombramiento del Gerente General de Petroperu, nuestro peruanísimo Hugo Chávez, cortesía del dueño de una clínica con especial interés en este nombramiento.
Ninguna de estas cifras se acerca a los millones que pidió Toledo o a las comisiones que depositó PPK en los EEUU, es más, palidecen en comparación con estas, no son sin embargo, menos importantes.
Todos sabemos de las cuotas por los ascensos policiales y las movidas de capital desde la familia presidencial hacia Espino Lucana, para sus obras en Cajamarca. Nadie ha hablado hasta ahora del aumento en las cuotas de la compra de mercurio que usan los mineros ilegales del oro, que habiendo sido gestionado por Bruno Pacheco, tiene que haber generado un pago de alguna clase para alguien, él o su jefe. Los favores gratis no existen, algo que Sagasti se niega a entender, o que Mirtha Vasquez, Pedro Franke o Avelino Guillen, se niegan a aceptar.
Ese decreto de urgencia que firmaron los dos primeros, fue la madre del cordero en los casos de las municipalidades con las que contrató el aparato castillista; y los nombramientos de esos prefectos del MOVADEF, son la madre del cordero de la agitación y la violencia en las calles y carreteras del Perú.
El quedarse “dormido al volante”, trae consecuencias, y debería de ser absolutamente descalificador de estos personajes, en su capacidad de recibir la confianza de la función pública en cualquier futuro del país. La omisión es tan grave como la acción. El no leer un documento, o el no prever oportunidades de mal uso de los recursos del estado, tiene que tener por lo menos, una condena pública.
El el último caso de intento de copar la alta jerarquía policial y el establecer un sistema de inteligencia paralela, así como de contratar sicarios para despachar a los enemigos políticos de Castillo, Hernández Fernández usó este método de infiltración, con una donación de una Virgen, a la que aparentemente le siguieron agasajos que generaron la relación que este personaje quería tener con los altos mandos policiales. Luego vinieron las dichosas botas y el uniforme.
La realidad es que el corrompido siempre ha estado a la búsqueda de “con quien” hacer negocios. Pasa lo mismo con los caviares y sus contratos con el estado, en donde la corrupción está en generar ingresos a partir de redes de influencia y lazos políticos, familiares o amicales; a los que bauticé como la Burocracia Pretoriana.
Las asesorías y consultorías forman una tela de araña que envuelve a políticos, periodistas, “onenegeros” y a sus familiares; todos alimentados con dineros públicos. El empresariado nacional, no está exento, como todos hemos podido apreciar en el caso del Biodiesel. Es casi como la descripción de Gonzalez Prada, que nunca se hubiera imaginado la realidad que nos ha tocado vivir el día de hoy, con pus brotando por todos lados, con un torrente que más parece un huaico.
Aparentemente todo empieza con una pequeñez, que en sí misma es insuficiente para considerarla una coima; pero cuyas ramificaciones, sin duda, desatan borbotones de corrupción. Es en la pequeñez por donde se penetra al aparato del estado. Algunos de ustedes recordarán el caso del aún oficial de la Fuerza Aérea del Perú, Víctor Ariza, que fue sentenciado por vender secretos militares al ejército chileno (año 2009). Cual fue su debilidad? Las apuestas, las putas y el trago.
Ariza era un sub oficial de inteligencia, al igual que Shimabukuro, así que debió prever que contra inteligencia del ejército lo iba a investigar, siendo él destacado a la embajada del Perú en Chile. Su felonía fue a cambio de $3,000 dólares al mes, un monto aparentemente irrisorio para traicionar a su país y a su institución.
La debilidad siempre causa ceguera y obnubila el razonamiento. La debilidad crea una necesidad, y no al revés. Todos necesitamos dinero, pero es la debilidad la que hace que las murallas de la conciencia caigan abatidas por las trompetas de la corrupción.
El ser humano es débil y es allí donde la ley tiene un carácter informativo y disuasivo.
Todavía no hemos terminado de apreciar la extensión de la corrupción del régimen de Castillo, y no sabemos por ejemplo, que se hizo con las toneladas de carnes finas y pollos sin menudencia, que fueron ordenados por Palacio de Gobierno. Es imposible que el personal de la casa militar haya consumido alimentos que alcanzan para dar de comer a más de 30,000 personas.
Otro aspecto de cómo penetra la corrupción y como es que la seguridad nacional se pone en riesgo con esta penetración, es que al parecer si algún aspirante a corruptor tiene antecedentes penales, eso lo hace inmune a cualquier sospecha de espionaje o penetración de los adversarios políticos. Fue el caso de Zamir Villaverde y del agente Carlos Barba, quien tuvo una situación judicial con el caso BUSINESS TRACK. Usando este mismo método, cualquier poder extranjero, puede o podrá penetrar a las más altas esferas del gobierno de nuestro país, en donde los políticos y otros funcionarios públicos, están dispuestos a aceptar pequeñeces, que los ponen en las manos de quienes no solo tienen intereses individuales para sus actos de corrupción, sino que podrían también representar intereses foráneos.
Una vez que un presidente es corrompido, su ejemplo se esparce como una chispa en una mecha de pólvora. Ya en el Perú van seis, así que todo títere con cabeza, quiere probar suerte con eso de “ahora nos toca a nosotros”.
Que no quede la menor duda que el monto no es lo importante, sino el saber que el método funciona, y con una pichanguita en una cancha de fulbito (como la que existe en la casa alquilada del llamado español), un almuerzo, un caldo verde, un celular iPhone 14, un auto de alta gama, una fiesta infantil o de 15 años, un cumpleaños presidencial, unos tamales, un montón de cuyes o un chancho al palo, o cualquier otra cosa, por más insignificante que parezca; el propósito es “ablandar” al objetivo, el bajarle las defensas, el hacerlo más permeable a otros regalos, y maleable a alguna solicitud o pedido en el futuro.
Ya un diputado boliviano declaró que Castillo recibió dinero proveniente de Bolivia, durante su huelga magisterial; algo que abriría un serio cuestionamiento sobre los motivos del ex presidente para apoyar una salida al mar para Bolivia.
No nos engañemos pues al creer ese mito de que el régimen de Castillo fue un gobierno de pájaros fruteros. Esa es la percepción errónea. La corrupción es como el cáncer, que puede iniciarse en la prostata, pero termina alojándose en los huesos, y aún cuando es imperceptible en el lugar de su origen, es dolorosísimo en la metástasis. El pasar de la Burocracia Pretoriana a la Burrocracia Chotana, no es una reducción, es una metástasis. También como el cáncer, nadie es inmune a sus efectos y esto se cuela en todos los sectores políticos y sociales. Es el deber de todo peruano el combatirla por todos los medios legales posibles.





El problema es que la educación ha sido siempre pobre en nuestro país y desde el fujimorato más, tanta tecnología y trabajo, pero civismo y humanidades CERO, y fujimori, piso el palito y fue el primero en aceptar consultorías de la caviarada, quienes aprovecharon para copar ministerios, son el estado profundo, quienes no van a soltar la mamadera. Y ahora con la calidad educativa, la coima es cada vez de menor cuantía, pero coima siempre. Pero además no existe país del mundo que no sufra el flagelo de la corrupción. ¿ Por qué? Porque todos hemos nacido con pecado original, pero el cristianismo cada vez resulta más relegado.