
Martín Vizcarra fue condenado a 14 años de prisión efectiva por el delito de cohecho pasivo propio en el marco de los casos Lomas de Ilo y Hospital de Moquegua.
La sentencia determina que Vizcarra recibió sobornos por parte de empresas constructoras a cambio de favorecer la adjudicación de obras públicas cuando fue gobernador regional de Moquegua (2011-2014). Además de la prisión, se le impuso una inhabilitación para ejercer cargos públicos por nueve años.
En su primera reacción tras conocer el fallo, Vizcarra calificó la condena como un acto de “venganza”, aseguró que había sido sentenciado por “enfrentar al pacto mafioso” y anunció que su hermano asumirá la conducción de su partido.
Este veredicto marca un hito en la lucha anticorrupción del país.





