Internacional

LOS DOS GRANDES MODELOS DE NUESTRA ERA

Por: Carlos Vermejo

El mundo desde principios del milenio (año 2,000), ha seguido un desarrollo que se percibe en dos enfoques diferentes sobre el papel de la tecnología en el quehacer estatal, un primer modelo es el enfocado en emplear la tecnología como medio para aumentar la eficiencia del Estado, este enfoque ha sido liderado por Estados Unidos y todo el Asia, con países como Corea del Sur, Taiwan, Singapur, Malasia, Hong Kong, Macao, etc. y Oceanía, este enfoque ha sido bastante coherente con las políticas de éstos países y mantienen una presión tributaria del 10% del PBI al 15% del PBI.

El otro modelo es aquel en que el Estado emplea la tecnología para desarrollar mejores y nuevos servicios, suministrar la infraestructura para empoderar al ciudadano y llevarlo a la “nueva era del conocimiento”, este enfoque es desarrollado por Europa incluyendo las normativas estándares de la OCDE las cuales son congruentes con las políticas de estos países y mantienen una presión tributaria del 45% del PBI en promedio.

Cada modelo soporta en cierta forma un tipo de política distinta, el enfoque de la eficiencia busca mantener un Estado mas pequeño, desarrolla servicios para aumentar la eficiencia de sus administrados, principalmente el sector privado y aplica la tecnología con un modelo de control basado en el desempeño logrado frente a los objetivos estratégicos del gobierno, los proyectos tecnológicos solo tienen sentido si estos entregan valor a los objetivos y planes del gobierno, otro detalle de éste enfoque es que desde el año 2,000 se dedicaron a desarrollar el back-office del Estado, esto es los procesos muchas veces manuales que se empleaban para entregar un servicio al sector privado o a la ciudadanía.

En el caso del otro modelo que emplea la tecnología para desarrollar mejores y nuevos servicios, hoy en día va por el camino de los supuestos derechos y libertades informáticas, ha perdido de vista el tema de la eficiencia y se enfoca en la eficacia, esto es lograr los objetivos estatales pero midiendo principalmente la satisfacción del usuario, este modelo que comenzó en la Unión Europea el Año 2000 tuvo una revisión el año 2005 y todo presagiaba el abandono de éste enfoque para adoptar el de eficiencia con un nuevo plan quinquenal, pero no fue así, al contrario se desarrollo más el esquema con algo de abstracción del quehacer gubernamental para crear la teoría del Gobierno Digital, en contraste con sus pares del modelo de la eficiencia, estos se dedicaron más al front-office es decir a las aplicaciones “para acercar el Estado al Ciudadano” y que los ciudadanos consuman los servicios electrónicos o digitales.

A nivel político, el modelo europeo en forma coherente ha expandido el alcance de sus gobiernos para incluir temas de igualdad de género, control poblacional y control ciudadano, el ciudadano Europeo esta totalmente parametrizado y controlado en muchos aspectos, el control que ejerce Bruselas sobre toda la comunidad Europea ha sido tan extremo que ha producido por ejemplo el Brexit y la creciente aspiración de muchos ciudadanos Europeos en pedir salir de la Unión Europea, la presión tributaria es tan extrema que muchos Franceses por ejemplo han cambiado de nacionalidad debido a que los impuestos son realmente confiscatorios al superar el 55% de la Presión Tributaria, el caso mas emblemático es el del actor Gerard Depardieu que cambio su nacionalidad Francesa a la Rusa.

Un error común en mucha gente y que cada vez se difunde más, es el de pensar que la tecnología es la que marca el futuro, el norte del desarrollo, y en la realidad esto no solo es un error sino que no es así, el rol de la tecnología es la de ser soporte, potenciar y poder habilitar nuevas iniciativas dirigidas ya sea por la política o por el quehacer de la industria, de hecho las nuevas tecnologías se encajan dentro de una visión tecnológica llamada la Arquitectura Orientada a Servicios y una metodología como la Arquitectura Empresarial que parten todo su enfoque y desarrollo del personal del negocio, y no del personal informático.

Este error de pensar que la tecnología marca el rumbo del desarrollo ha calado mucho en el modelo impulsado por la OCDE y pretende crear bajo la coartada de la tecnología una suerte de gobierno virtual que abstrae y sujeta al gobierno real para facilitar el control político de un modelo mundialista donde se pretende erigir un solo Estado supra-nacional como lo que sucede actualmente en Europa y como ya lo había planteado Francis Fukuyama en su libro “Hacia la construcción del Estado un nuevo orden mundial”, sin embargo este pretendida dirección tecnológica es dirigida en realidad por un interés político.

Ya que estamos hablando de los enfoques, otro error bastante común es adaptar el quehacer de nuestras organizaciones al parecer o querer del cliente, esto es un enfoque también muy malo y carente de sentido, como bien decía Henry Ford si yo hubiera hecho lo que los clientes querían, nunca habría fabricado un carro y estaría haciendo aún carretas para caballos, Steve Jobs también les diría lo mismo, no existirían la Mac ni el Iphone de Apple, el tema fundamental es que uno no vende lo que el cliente quiere, es el vendedor el que dicta lo que comprará el cliente, esa es la realidad.

Esto último que parece una verdad de Perogrullo no es entendido por una cantidad muy grande de gente, un ejemplo de esto se puede extrapolar a la jerarquía caviar de la Iglesia que quiere adaptar la religión a los requerimientos de la feligresía, la democratización de la verdad es un sin sentido, y los malos resultados se reflejan en la gran crisis de la iglesia en Europa y su apoyo a la apostasía general.

Finalmente, en nuestra Patria se quiere aplicar un tercer modelo político que ha mostrado su fracaso en todos los países del este y del cual solo han quedado unos cuantos absurdos anacrónicos de la historia como son Cuba, Venezuela y la esfera política manejada por el narcoterrorismo internacional que es la que maneja a nuestros títeres proclamados en nuestro gobierno nacional, es el modelo central en el cual el 100% de la actividad económica es manejada directamente por el estado, se elimina la libertad económica y la libertad política junto con los derechos civiles de los ciudadanos, en este modelo se persigue y se destruye a todo el sector privado, el estado dilapida los ahorros existentes, se endeuda hasta los huesos y lleva a la pobreza extrema al 99% de los ciudadanos, el 1% restante son los nuevos dueños de todo y propietarios de la corrupción junto al monopolio del narcoterrorismo.

El modelo ideal para el Perú es regresar a ese enfoque hacia la eficiencia, con un estado pequeño y donde la actividad privada sea el motor de la economía junto con la libertad económica y política tomando en cuenta a los más pobres, estamos caminando actualmente en el sentido contrario a la historia.

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