
Por: Jeffrey M. Kihien
Robert Kennedy Jr, Bobby Jr., ha anunciado oficialmente en Boston su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, “Kennedy for President,” suena tan lejano en la historia, y al mismo tiempo contemporáneo y presente por la fama que tiene su apellido. Kennedy es una marca que se repite constantemente en conversaciones alimentadas por la leyenda del asesinato de John Kennedy y, las historias que se han escrito alrededor de ella, la bibliografía con la verdad sobre crimen se sigue escribiendo, Hollywood lo alimenta porque es una historia que vende. Sucede también, que Kennedy está ligado comercialmente a otra marca famosa vigente, Marilyn Monroy, no se puede mencionar a esta sin argumentar su irreal affaire con el asesinado presidente y también con su hermano Bobby, padre de Bobby Jr., ni hablar de las revistas de moda que estudian el estilo de Jackie Kennedy Bouvier, familiar de Santa Mary Katharine Drexel. A diferencia de la marca Trump, en la cual se invirtió dinero para hacerla comercial, Kennedy se volvió comercial sin querer, el vulgo se encargó de hacerlo fabricando los mitos que nos venden.
Bobby Jr., estuvo hablando, durante el lanzamiento de su candidatura el 19 de abril, por dos horas ininterrumpidas, el tipo tiene estamina y, con mucha pasión, criticando a las corporaciones farmacéuticas por obligar a la población a consumir sus vacunas, que matan y generan efectos secundarios. Bobby Jr., viene alertando sobre el peligro de la vacunación masiva desde hace más de veinte años, por eso no fue excepcional que se opusiera a la vacunación Covid obligatoria, como lo hicieron millones de personas en los Estados Unidos, número que continua creciendo debido a los efectos secundarios que ocasiona, los cuales se han convertido también en un mito. Todos los males del cuerpo son por culpa de la vacuna. Kennedy demuestra ser un político inteligente, no va contra el débil Biden, que no podrá debatir con El ni con nadie, más bien atacó a Trump culpándolo por el encierro masivo pandémico, que según Kennedy, ocasionó la transferencia de riqueza más grande en los Estados Unidos, con lo cual concuerdo y agrego, fue la transferencia de riqueza más grande el mundo haya visto en solo un par de años. Todo el dinero se lo llevó Amazon, las Big Tech, Wal-Mart y otros elegidos a los cuales se le permitió trabajar. Trump sucumbió ante la presión global y el nuevo orden mundial, en particular de su consejero más cercano en esos primeros días de histeria, Fauci. Trump no fue Bolsonaro, no fue Kennedy, Bunbury, Miguel Bose o Juan Manuel de Prada.
Los encierros masivos fueron ilegales, auspiciados por la prensa corporativa para favorecer la transferencia de poder y dinero y, crear el caos en que el mundo se ha sumido en estos momentos, con amenaza diaria de guerra nuclear. La guerra en Ucrania terminó con el Covid, esa es la realidad, lo sacó de pantalla. Kennedy se opone a todas las guerras y se opone a la guerra en Ucrania en donde su hijo participó. Ya tiene suficientes enemigos; las farmacéuticas, la industria de la guerra, las corporaciones, la plutocracia de ambos partidos.
La relación de Bobby Kennedy Jr., y Anthony Fauci es interesante, el primero le escribió un libro al segundo lleno de acusaciones que no han sido desmentidas, mucho menos han terminado en las cortes por difamación. “The Real Anthony Fauci,” vendió un millón de copias, sin publicidad, convirtiéndose en un libro de culto entre el público norteamericano. Un millón de personas que creen en Bobby Jr., son más que suficiente para promover su campaña política y, llevarlo a la Casa Blanca, siempre y cuando se den elecciones limpias en las primarias del Partido Demócrata, que ya ha anunciado, no habrán debates, pues Biden no está en condiciones de hacerlo.
Kennedy en su libro dice que la Hidroxicloroquina e Ivermectina funcionan contra el Covid,Fauci le hizo campaña en contra, persiguiendo a médicos que la recetaban y prohibiendo su venta por motivos económicos. La FDA de los Estados Unidos solo puede autorizar la emergencia de un medicamento y conceder licencia, siempre y cuando no exista un medicamente contra la enfermedad especifica. Por eso Fauci negó la eficacia de estos dos medicinas antiguas y muy baratas, ridiculizando a los que la recetaban y usaban. Fauci, agrega Kennedy, recibe regalías de la venta de la vacuna Covid pues es en parte su creación. La más escalofriante revelación de Kennedy es que la tecnología de la vacuna Covid produce esterilidad.
La prensa corporativa no menciona a Kennedy quien tiene veinte por ciento de popularidad entre los demócratas, es el competidor más fuerte de Biden, y que le va a ganar, si es que todo es limpio y transparente. Biden es el candidato del nuevo orden mundial y del comunismo corporativo, del progresismo ambientalista y del transgenerismo, de la industria del aborto y la industria de la guerra, a la cual le regaló un conflicto en Ucrania. Donantes para su campaña, no le va a faltar, pero el público norteamericano está enojado con la inflación, la guerra, el transgenerismo, la migración sin control y las acusaciones de corrupción contra la familia Biden, muy serias, las cuales no son explicadas a cabalidad por el mismo presidente.
Kennedy continúa su campaña con una estrategia de guerrilla, parando en cada esquina para promocionarse, evitando controversia y declarándose revolucionario. Quiere una revolución pacífica, este señor es más radical que Trump. Sera un año interesante en donde se definirá el futuro de la cristiandad.





