Política

EL MINISTRO QUE TUVIMOS

Por: Javier Becerra

Oscar Becerra Tresierra, mi padre, nació en Lima en 1953. Fue nombrado ministro de educación en diciembre de 2022, durante el gobierno de Dina Boluarte, después del fallido golpe de estado de Pedro Castillo. Tras su nombramiento, unas desafortunadas declaraciones hechas en una red social, 4 años antes de ser ministro, lo lanzaron “a la fama”. En esta frase (mal expresada) opinaba que ser o no LGTBI no es una discusión biológica o gramatical sino una cuestión de gustos y de lo que uno decide hacer con su cuerpo, claro que lo expresó de una forma tosca y torpe, pero es una opinión con la que muchísima gente coincide. Lo acusaron de homofóbico (cosa que es falsa) y aprovecharon para “refrescar” todo cuestionamiento que tuvieron él y el segundo régimen de Alan García para el cual trabajó como Director de tecnologías educativas de Minedu cuando el ministro era Antonio Chang. Recuerdo esa etapa de su vida porque veía, al igual que en los últimos 4 meses, a mi papá trabajar de manera incansable, de lunes a domingo y en los pocos tiempos libres que tenía para compartir con la familia, pasaba mucho tiempo hablando de los proyectos y objetivos que tenía en mente para contribuir a que el Perú tuviera una mejor educación, así como de las enormes trabas que encontraba para poder avanzar, no solo por la enorme corrupción de la que todos tenemos cierta conciencia, sino por la (aunque parezca increíble) aún más grande incompetencia que campea en todo el aparato estatal.

¿Fujimorista? Entre fines de los 80 e inicios de los 90 algunos hechos relacionados a la violencia Senderista lo marcaron como a millones de peruanos. Una bomba en IBM, otra en Canal 2, a pocas cuadras de la casa de mis abuelos y finalmente la pérdida de una pierna de uno de sus mejores amigos en la bomba de Tarata, generaron su simpatía por el gobernante, a quien conoció personalmente, que se posicionó políticamente como el artífice de la derrota del terrorismo, pero por ello también lo criticaron y quisieron sepultar.

Pero quién es realmente Oscar Becerra y porqué considero que el Perú ha perdido la oportunidad de tener al mejor ministro a cargo de la cartera más importante del país. ¿Quién era y qué hacía antes de ser ministro? ¿Dónde y cuándo nacieron su interés y pasión por la educación? ¿Por qué nunca fue noticia nada de lo que compartiré en estas líneas, como homenaje al hombre íntegro y capaz de quien tengo el orgullo de ser hijo?

Mis abuelos paternos son del Cusco, de Paucartambo, mi abuelo, Oscar Becerra Castillo dedicó su vida a la educación, fue maestro de escuela pública durante más de 40 años y mi abuela, Doris Tresierra estudió odontología y como en muchas familias trabajó en su casa, con sus tres hijos y luego como profesora de religión en un colegio. Se mudaron a Lima al formar su familia, con el objetivo de brindar una mejor educación y más oportunidades a sus hijos y vivieron en el distrito de Jesús María, donde mi papá vivió una infancia y juventud sin lujos pero tampoco carencias.  Siendo ambos (mis abuelos) muy activos miembros de la iglesia católica, dedicaron parte de su vida a la catequesis (enseñanza de la fe y la doctrina cristiana) y como consejeros matrimoniales. Estuvieron casados por más de 60 años, hasta que mi abuela falleció hace unos años. La hermana de mi padre es profesora de educación inicial, al igual que mi madre, quién ejerció la docencia en aula durante más de 30 años. Es quizá este contacto cercano y permanente con la realidad y problemática de los docentes y la educación la que impactaría el desarrollo profesional de mi padre.

Durante su niñez y juventud fue un estudiante muy destacado, obteniendo siempre excelentes calificaciones y siendo considerado en su círculo cercano como una persona muy inteligente y culta, un apasionado de la lectura, la ciencia y la tecnología. Estudió física en la UNI, por que le parecía una carrera “difícil” y le gustaban los retos. Trabajó durante más de 20 años en IBM, empresa americana que en su momento fue la empresa más grande del mundo; sin duda una compañía en la que no hace carrera cualquiera, pero él encontró la forma de dedicarse a su pasión, llegando a ser Gerente regional de LATAM para el sector educación y haciendo una maestría en educación en Estados Unidos (mientras trabajaba en Perú y educaba a 4 hijos). Tuvo una larga carrera, obteniendo múltiples premios y reconocimientos y tras dejar IBM ha trabajado en el sector académico, siendo decano en la universidad San Ignacio de Loyola, Director de distintos departamentos en la Universidad  de San Martín de Porres, y docente en varias universidades, incluyendo la por muchos considerada caviar, Universidad Católica, a pesar de que algunos lo han querido etiquetar de “ultra derecha”.

En lo personal, mi papá está por cumplir 50 años de casado, junto al amor de su vida, su primera enamorada con la que está desde que tiene 14 años; tiene 4 hijos y 9 nietos que lo adoran y respetan mucho, ha sido siempre un padre y abuelo ejemplar, con defectos y virtudes, pero siempre preocupado por enseñarnos con el ejemplo a ser personas de bien, a decir la verdad, a respetar y ayudar al resto, a creer en uno mismo y sobre todo a trabajar duro y esforzarnos para ser mejores, salir adelante y lograr nuestros sueños. Se las arregló siempre para ser un excelente profesional, sin dejar de estar presente para la familia, además de resolver siempre todos los problemas, no solo de la casa sino incluso de familiares y amigos siempre que estuviera a su alcance.

Han sido meses de intenso trabajo y muchas críticas. Lo cuestionaron por criticar a quienes usan niños y niñas en las protestas que todos sabemos no han sido pacíficas, y ahora por renegar de una comisión interamericana de derechos humanos que parece siempre preocuparse más por los derechos de los delincuentes. Poco hablaron y hablarán de sus proyectos, ojalá de algunos tomen la posta los que vienen y ojalá quienes se resisten al cambio no deshagan lo avanzado como tantas veces pasa. Me apena mucho que mientras los ineptos y corruptos que controlan el estado siguen viviendo de los distintos gobiernos o en ocasiones gobernando, más personas honestas y capaces refuercen la idea de que es imposible cambiar el país y se alejen de la política. Yo espero que no sea el caso de mi papá y que por el contrario nos inspire a más personas de bien a trabajar juntos por un Perú mejor.

6 Comentarios

  1. Craso error del Ejecutivo. Era uno de los Ministros más destacados.
    Por decir las cosas por su nombre, y no ser hipócrita lo retiran del cargo.
    Dicen que debió ser más político…..pero; uno no traiciona su formación y menos su sentido de justicia y criterio personal.
    Esa corte de marras, no sirve para nada.
    Necesitamos más Becerras para hacerlo.

  2. Nuestro reconocimiento al educador y extraordinario peruano don Oscar Becerra Tresierra. Habrán nuevas oportunidades don Oscar para servir al Perú que tanto queremos.

  3. Con su presencia en el.Ministerio de Educación ,nos sentíamos protegidos de toda esta ola maligna que amenaza a nuestra juventud.Comprendemos claramente que les fue incómodo a los que viven de la mamadera del Estado, sus versiones directas de lo que pensaba..Sin embargo ,confío en que haya sembrado la semilla para que sigan sus pasos y porque no, si algún partido inteligente lo quisiera de candidato presidencial.Mis saludos.

  4. Era demasiado bueno para el Perú, no lo merecíamos y nos fue retirado. Si no responde a la agenda globalista, que nos quiere brutos para siempre, cholo barato, simple, ajustan unas cuantas tuercas, salen los justicieros sociales de las redes y honras pisoteadas, por jovenzuelos ignorantes que jamás han leído a Platón o Aristóteles y así nos va.

  5. Javier: es la pura verdad de lo que fue y es tu padre. Mi amigo desde niño, ejemplo de persona integra y cabal. Creo que debemos lanzarlo a ser presidente del Perú. Estamos a tiempo….. y de acabar con toda la corrupción nefasta de nuestro país.

  6. Veo amor filial pero cero crítica. El señor Becerra fue un pésimo ministro, hostilizó a los equipos técnicos, no se acercó al magisterio, nulo manejo político, cero estrategia y visión de una educación pública de calidad. Enhorabuena que su gestión fue breve, aunque muchos directivos que nombró siguen debilitando el sector.

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