
Por: Uri Landman
El emolientero es aquella persona, generalmente vendedor ambulante, que prepara una bebida sobre la base de granos tostados de cebada, extractos de hierbas medicinales, azúcar y jugo de limón. Entre las hierbas más usadas encontramos linaza, alfalfa, llantén, maca, uña de gato entre muchas otras. Se le atribuyen propiedades medicinales para el tratamiento del aparato digestivo, reproductor, respiratorio o circulatorio.
Por más que sea parte de la cultura indigenista peruana y su uso en invierno sea muy común, estoy seguro que todos ustedes se cuestionarán la relevancia de tocar un tema como éste, en una columna que generalmente analiza temas políticos o económicos. Es el mismo cuestionamiento que yo me hice el día viernes de la semana pasada, cuando manejaba camino a casa, a las seis de la tarde, y puse en la radio el programa de noticias de RPP.
En vista que ese mismo día, Castillo había acudido a la fiscalía para ser interrogado sobre su participación en la presunta organización criminal que había tomado el ministerio de Transportes y Comunicaciones, tuve la ingenua idea que la hora de noticias, iba a estar dedicada a tocar este tema de trascendental importancia para el país. Lejos de ello, los conductores de RPP, entrevistaron a un emolientero durante todo el programa, como si la crisis política que vive el país así lo justificara.
No debería llamarnos la atención que un medio caviar como RPP trate de ocultar un tema tan importante como la investigación al presidente de la república por ser el cabecilla de una red de corrupción. Ya estamos acostumbrados a la doble moral de la izquierda y su intento desesperado para desviar la atención de los temas que a ellos no les conviene que se investiguen y discutan por la opinión pública. Pero lo del viernes ya fue el colmo. ¿Cómo puede justificar un programa de político, no transmitir una noticia como ésta y en vez de ello hablar sobre “los emolientes”?
Nosotros que vimos los verdaderos programas de noticias en la noche, fuimos testigos de las protestas contra Castillo en su camino desde Palacio de Gobierno hasta la Fiscalía en la avenida Abancay. Se necesitó un centenar de policías para resguardar a Castillo ante los gritos del pueblo que protestaba en su contra. Todas estas incidencias, así como la declaración de Castillo por más de cuatro horas en la fiscalía, no tenían mayor importancia para un medio caviar y preferían hablar de otro tema.
No crean que lo descrito anteriormente sea una acción aislada de un medio caviar. Ya nos tienen acostumbrados con su visión parcializada (y distorsionada) de la realidad. Cuando uno de estos medios quiere tocar un tema de economía nacional no entrevista al presidente del BCR, Julio Velarde, o a un economista de renombre como Miguel Castilla, o a un ex ministro de economía como Ismael Benavides. El mejor economista que pueden encontrar para ilustrarnos, es el nefasto y resentido Pedro Francke, a quien le “pica el ojo y le hinca el hígado” cuando ve un carro de lujo en Lima.
Cuando se trata de hablar sobre temas de salud, en lugar de entrevistar a un experto en salud pública como el ex ministro Abel Salinas o Luis Pinillos, no tienen mejor idea que entrevistar al inepto y culpable de las miles de muertes durante la pandemia del Covid, el ex ministro de Martín Vizcarra, el izquierdista Víctor Zamora.
Para temas de análisis constitucional, la lógica nos indicaría que tenemos que recurrir a ilustrados abogados en la materia como Aníbal Quiroga, García Toma, Óscar Urbiola o Natale Amprimo. Sin embargo, los medios de comunicación caviares entrevistan a Omar Cairo, uno de los guaripoleros de Dina Boluarte.
¿Qué pueden aportar estas personas al desarrollo del país para que sean merecedores de una tribuna pública en donde seguir mintiendo al pueblo? La respuesta es nada. Solo sirven los intereses de los comunistas, de los rojos, rosados y caviares.
Es difícil creer que un grupo tan disímil de personas, como los descritos anteriormente, puedan estar tan bien organizados y puedan actuar de manera conjunta para defender sus ideas totalitarias y retrógradas. Pero la realidad nos demuestra todos los días que ello es verdad. La pregunta que surge es ¿cómo es esto posible? ¿Por qué los caviares pueden unirse y los de derecha van cada uno por su lado?
Una de las conclusiones a las que he llegado, es que los caviares tienen un gran incentivo para dejar de lado sus convicciones personales y sus diferencias con los grupos radicales de izquierda. Ese incentivo son los miles de millones de soles que cobran al estado en consultorías absurdas y en los miles de puestos de trabajo que han tomado como botín en el estado. En pocas palabras, ninguno de ellos quiere perder su puesto en la fila para mamar de la teta del estado. Solo para que tengan una pequeña idea, durante el periodo del 2011 al 2019, se gastaron 538 millones de soles en consultarías en el Ministerio de Educación. En el año 2019, cuando fue presidente Martín Vizcarra, se gastaron 938 millones de soles en un solo año en consultorías. Ahora ya vamos entendiendo la desesperación con la que actúan los caviares cuando sus intereses se ven amenazados.
El gran problema que tiene la derecha en nuestro país, es la falta de un líder que sea una figura aglutinadora en una próxima elección. Ante la falta de partidos políticos consolidados, necesitamos un patriota que ponga los intereses del país, delante de los personales. Todos debemos poner nuestra parte, desde los empresarios que deben aportar los fondos para organizar la oposición, pasando por los profesionales, trabajadores y estudiantes, hasta las amas de casa que con su apoyo en el núcleo familiar, son la base de cualquier movimiento social.
No seamos indiferentes, depende de nosotros sacar nuestro país adelante. Como decía Winston Churchill: “Nunca me preocupo por la acción, sino por la inacción”.





El diagnóstico tan preciso que aporta, tiene una dificultad y es el dominio de los medios que se hayan en poder de la caviarada, ha dicho amas de casa y ellas consumen los canales 2, 4, 9 llenos de novelistas que manipulan el lenguaje, a favor de su causa. Ha dicho estudiantes, pero las cátedras están infestadas de caviares, ha dicho empresarios, pero ellos deben molestar al estado lo menos posible, porque si no viene la sunat i una denuncia de alguna supuesta “fobia” y están hechos. Pero además la gente de derechas es gente que le gusta trabajar y no tener problemas y una organización política da más problemas que otra cosa.