Vida y familia

DIEZ MITOS DE LA IDEOLOGÍA DE GÉNERO

 

Por Darío Enríquez.-

En la perspectiva de poner en evidencia manifestaciones tangibles de la denominada “Ideología de Género”, entre la gran cantidad de mentiras, falacias y medias verdades que difunde y pregona, hemos identificado diez mitos propagados por esta ideología, de modo que su reconocimiento nos ayude a comprender la magnitud del fenómeno y el peligro de su penetración progresiva, cuando no su instauración violenta en nuestras sociedades:

1.- HAY HOMOSEXUALIDAD EN EL REINO ANIMAL
Lo que encontramos en otras especies de mamíferos no es comparable a la sexualidad humana. En los animales hay automatismos definidos por su programación genética, a diferencia de la sexualidad humana que, a partir de una carga genética, está definida sobre todo en términos culturales. Esos automatismos algunas veces llevan al error cuando el macho reacciona al estímulo sensorial (comúnmente a través del olfato) e intenta copular con una hembra o con otro macho y es rechazado violentamente. En ningún momento hay expresión de voluntad por parte de esos animales, sólo reacciones pre-programadas a estímulos que no siempre son correctamente interpretados por sus automatismos. Entre los humanos, el sexo consentido es un atributo exclusivo en tanto es expresión de voluntad y está ligado a prácticas culturales. La sexualidad humana sólo incorpora en parte ciertos automatismos genéticos (como la erección o la lubricación espontáneas) y su despliegue sin control cultural está sancionado por las leyes. El sexo consentido no existe en el mundo animal no humano. En estricto sentido, entre los animales encontramos casos de cópula anal entre machos, muchas veces como un sometimiento del más fuerte contra el más débil. Ni hablar de lesbianismo porque éste sólo puede materializarse a partir de artefactos y/o prácticas culturales.

2.- SER MUJER O SER HOMBRE ES CONSTRUCCIÓN CULTURAL, PERO SE NACE GAY
Se parte de establecer una falsa diferencia entre sexo biológico y género social, para luego asegurar que el sexo no determina el género, sino que es definido por la cultura. Sexo y género no son sinónimos perfectos, pero se desliza esa posibilidad para luego llegar a lo obvio y postular la falacia de que no hay relación alguna. Se niega el hecho de que en un mínimo de 92% de los casos, el sexo y el género son compatibles, determinado en forma inequívoca el segundo a partir del primero, según estadísticas en países como EEUU, Francia, Italia, Gran Bretaña y Canadá . Por otro lado, lo que resulta un agravante contra toda lógica, se sostiene al mismo tiempo que ser gay es genético. No hay un solo estudio serio que muestre tal origen genético, todas las evidencias hasta la fecha nos hablan provisionalmente de cierta predisposición genética que puede validarse o no desde la cultura.

3.- EL MATRIMONIO GAY NO LE HACE DAÑO A NADIE
El Matrimonio es una institución que se ha decantado culturalmente durante al menos 30,000 años anteriores a la civilización y que al consolidarse se convierte en un elemento fundamental del proceso civilizatorio que cubre los últimos 5,000 años. Esta línea de consolidación que parte de la praxis humana y sigue una evolución cultural espontánea, es la base de la familia, que a su vez es elemento central e irreemplazable en la estructuración de la sociedad. Cuando se abrió el divorcio no como solución excepcional sino como algo tan trivial que puede otorgarse hasta sin expresión de causa, se advirtió que afectaría en forma irreversible a la sociedad. Muchos adujeron que la oposición al “divorcio-expreso” era un tema de religiosos, chupacirios y cucufatos. Medio siglo después, las ciudades del mundo “desarrollado” se llenan de gente anciana que en algún momento de sus vidas formaron una familia pero la perdieron por uno o varios divorcios. Hoy mueren lentamente en una soledad espantosa, tanto que el número de fallecidos cuyos cuerpos no son reclamados por nadie en los mortuorios crece día a día. Hay quienes en busca de una falsa libertad, en la práctica se “divorcian” incluso de sus hijos. Las familias monoparentales -el elemento más agudo en la caracterización de la pobreza en el mundo “desarrollado”- ya son mayoría en ciertos espacios urbanos. Muchos males de las sociedades “avanzadas” tienen que ver con ese proceso de trivialización del matrimonio y de la familia, donde el “divorcio-expreso” es sólo uno de sus elementos propiciadores. El “gay-monio” es otro de esos elementos.

4.- EL HOMOSEXUALISMO NO ES UNA ENFERMEDAD
En efecto, no lo es. Pero desde la ideología de género, se usa el término “enfermedad” en forma intencional para hacer uso de una falacia que apela al ridículo, porque “si es una enfermedad entonces es contagiosa y puede propagarse como una gripe”. Es evidente que no existe la bacteria o el virus del homosexualismo. Pero en tanto expresión de preferencias y gustos -en este caso referida a prácticas sexuales- puede propiciar su propagación por imitación, moda o simple curiosidad, especialmente entre los más jóvenes. Empero, no hay evidencias de un enraizamiento masivo de esta propagación hasta la fecha.

5.- CIENTÍFICOS ELIMINARON HOMOSEXUALIDAD DE LISTA DE ENFERMEDADES
Un trastorno denominado “disforia de género” o “trastorno de identidad sexual” es tratado por los psiquiatras, que lo definen como un conflicto entre sexo biológico y género social. Sin embargo, se suele hacer referencia a que el homosexualismo fue eliminado de la lista de parafilias de la American Psychological Association (APA) en los 70s sobre la base de una decisión científica. En efecto, esa eliminación se dio, pero en una votación gremial, replicando para ello las peores maniobras que uno pueda imaginar en el peor de los sindicatos. El resultado fue 56% a favor de la eliminación versus 44% en contra. Es decir, incluso con toda la presión, el amedrentamiento y la manipulación de sus dirigentes, no fue un resultado abrumador ni definitivo. De hecho muchos psicólogos recusan el “gremialismo” como método para tomar decisiones científicas y siguen tratando casos de homosexualismo, con una casuística verificada y verificable, en la medida que los propios afectados acepten voluntariamente someterse al tratamiento y aunque el gremio los condene e incluso los persiga. En estos momentos hay un lobby en USA que presiona a los psiquiatras para eliminar la “disforia de género” del catálogo de trastornos. Todo esto no es sino expresión tangible de cómo se tuerce la evidencia empírica y la larga casuística en el tratamiento de estos trastornos, a partir de coerción, coacción y violencia abierta.

6.- EL MATRIMONIO GAY ES UNA LUCHA POR LA IGUALDAD
Esta es una de las tantas variantes que asume el falso igualitarismo en el mundo de hoy. La igualdad fundamental por la que todos debemos reclamar, sostener y difundir es la igualdad frente a la Ley. Esta igualdad ante la ley se basa en elementos objetivos, es decir no podemos exigir igualdad cuando las características intrínsecas son diferentes. Toda ley exige atributos objetivos para su aplicación. El matrimonio monógamo (heterosexual) es dominante en el mundo de hoy. Incluso en el mundo musulmán, la poligamia es posible pero excepcional, siendo norma la monogamia. Eso no lo decidió una ley, ni una marcha, ni una movilización, ni un lobby. Hablamos de evolución cultural como proceso espontáneo cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos pre-civilizatorios. Si dos personas del mismo sexo no califican según los atributos exigidos por la transmilenaria institución del matrimonio, su unión no puede forzarse como tal. La igualdad que se postula es una impostura. Su supuesta lucha es en verdad una negación de la realidad.

7.- LA DIVERSIDAD SEXUAL REQUIERE PROTECCIÓN DE LA LEY
Según las cifras más favorables en la difusión de la homosexualidad, un máximo de 8% de la población en ciudades del primer mundo considera su preferencia sexual diferente a la que se asume correspondería a su sexo biológico. Después de haber sido llamada condición, orientación u opción, el consenso actual define el homosexualismo como una preferencia sexual. Y una preferencia sexual, como otras preferencias, no requiere protección de la ley, sino simplemente libertad. Esto es un principio que si se rompe, hará que se propague el caos social porque unas preferencias estarán por encima de otras gracias a esa protección.

8.- EXISTE UNA COMUNIDAD LGTBi
Desde la realidad, lo que tenemos son varias y no una sola comunidad, o en todo caso, diversos grupos y diríamos que en verdad debemos llegar al individuo y respetarlo como tal sin encasillarlo en un colectivo. Es incoherente que quienes pregonan diversidad, no la acepten al interior de su colectividad, donde imponen una uniformidad oficial. Se trata de una falacia que tiene un trasfondo totalitario, porque propone en realidad la pertenencia forzosa a un grupo a partir de una característica personal. No existe cosa tal como una comunidad LGTBi que represente a todos los que tienen esas preferencias sexuales, siguiendo la lógica totalitaria del sindicato único, de modo que estén obligados a seguir el mandato del colectivo y sean considerados “traidores”, sometidos a vejámenes, presiones e incluso violencia explícita. Sucede otro tanto con entelequias tales como “Comunidad Latina” o “Los más pobres”, para las que en política se asume debieran votar unánimemente o en abrumadora mayoría por un candidato “natural”.

9.- OPONERSE AL ENFOQUE DE GÉNERO ES MISOGINIA Y HOMOFOBIA
El debate al respecto no está permitido y los voceros de la ideología de género tratan de liquidar toda discusión abierta acusando de “homofóbicos” a quienes no estén de acuerdo con sus imposiciones. Una alquimia misteriosa nos suele llevar mágicamente desde el “noble propósito” de defender a las mujeres de la misoginia patriarcal que las oprime, hacia el tema de la homosexualidad. La homofobia, al margen de responder a una etimología retorcida y falaz, sólo es en verdad un exitoso cliché marketero, que suele usarse como arma arrojadiza contra quienes piensan diferente. En términos rigurosos no existe como problema social ni mucho menos. Lo que procede frente a diferencias entre las personas es la tolerancia social y la coexistencia pacífica, todo lo contrario de la aceptación bajo amenaza o la promoción forzada de estilos y formas de vida que pretende la ideología de género. Se acusa a la Iglesia Católica de misógina y homofóbica, en muchas ciudades occidentales se organizan marchas y se ataca violentamente a templos, sacerdotes y creyentes católicos. Lo “raro” es que no sucede lo mismo contra templos musulmanes, ni sus feligreses ni sus imanes. Por otro lado, rara homofobia la de grupos cristianos, religiosos y voluntarios, que atienden con mucha dedicación a pacientes homosexuales enfermos terminales de SIDA en centros hospitalarios de cuidados paliativos, mientras que es extremadamente difícil encontrar un solo activista LGTBi en esos lugares.

10.- ENFOQUE DE GÉNERO EN EDUCACIÓN PROTEGE A MUJERES Y DIVERSIDAD
Los padres son responsables indiscutidos e indiscutibles en la formación de sus hijos e hijas. En modo voluntario y expreso, pueden apoyarse en otras instituciones para formar a sus hijos no sólo en valores, sino en virtudes. Pero no se puede ni se debe imponer la tutela de terceros. Los valores enunciados son vacíos si no se convierten en virtudes con su ejercicio consciente, positivo y ejemplar. Este derecho fundamental no puede dejarse de lado para imponer el pensamiento único de la ideología de género o cualquier otra, desde la infiltración del Estado y el uso de toda su fuerza de coacción, coerción y violencia contra los ciudadanos.

Hemos visto entonces con la revisión de estos diez mitos de la ideología de género, que nos encontramos en medio de una “batalla” de las ideas en defensa de la racionalidad, la verdad y la libertad. Pretender que imponer la ideología de género en la educación y con la fuerza de la ley garantiza la igualdad es una falacia peligrosa. Las personas se deben respeto mutuo sobre la base de su dignidad humana intrínseca y no por características exteriores tales como sexo, raza, cultura o extracción socioeconómica.


(1)Diferencia entre sexo biológico y género social: Francia 6,6% (Cann y Kraus, 2011); EEUU 3,4% (Gallup, 2012); Italia 6,7% (ISTAT, 2011); Canadá 5,3% (Forum Poll, 2012); Gran Bretaña 8,0% (Mann, 2014)

(2)Según los diversos términos relacionados desde el diccionario de la RAE, podemos decir que “Parafilia” es una tendencia o hábito anormal en el comportamiento sexual de una persona; “Normal”, es algo que por su naturaleza se ajusta a ciertas normas fijadas de antemano.

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