BÉJAR ES UN ASESINO PROTERRORISTA QUE DEBE DEJAR LA CANCILLERÍA DE INMEDIATO
Si hasta este punto Béjar merecía salir por la puerta falsa de Torre Tagle como el delincuente que es, sus expresiones propaladas por el programa Panorama, en las que dice que la Policía Nacional del Perú solo sirve para golpear, balear y matar a los peruanos, que Sendero Luminoso nació como creación de la CIA y que el terrorismo en el Perú lo inició la Marina, merecen el más grande repudio e incluso acciones legales por parte de nuestra gloriosa Marina de Guerra, Béjar ha cometido un delito penal.

Por: Luciano Revoredo
Las Fuerzas Armadas siempre han sido un objetivo del comunismo. Su desmoralización y desprestigio siempre es un punto en la agenda de comunistas y progres.
Las oenegés que viven de traficar con los derechos humanos siempre las han vilipendiado. Han inventado el concepto de terrorismo de estado para contribuir con esa causa.
Vimos hace un tiempo en una entrevista a Vladimir Cerrón, factótum del gobierno, poner a las Fuerzas Armadas en el mismo saco de los terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA, señalando que eran responsables de miles de muertes que aún no habían sido castigadas.
En este plan de ablandamiento y destrucción de la moral de los militares y policías también juegan un papel importante los conocidos como caviares, recordemos el afán del gobierno de Sagasti y del Partido Morado por la reforma policial, los esfuerzos del parasitario Gino Costa en este sentido, así como otros momentos lamentables como la imposición de mandiles rosados a los altos mandos por la entonces ministro Montenegro en un interés por imponer las llamadas “nuevas masculinidades” en las Fuerzas Armadas.
Todo esto ha llegado ya a un límite intolerable con el nombramiento como canciller de Héctor Béjar, un asesino comunista. Béjar fue parte del MIR Luego organizó la guerrilla “Javier Heraud” en Bolivia bajo el alias de “Calixto”. En toda esta aventura cargó sobre sus espaldas el asesinato a mansalva de policías y civiles inocentes.
Pertinaz en el crimen viajó a La Habana donde se “preparó” para lanzar el Ejército de Liberación Nacional. En 1965 inició esta guerrilla en Ayacucho. Fue detenido y puesto en prisión por sedición en 1966. Luego sería indultado y puesto al servicio de su gobierno por el dictador socialistoide Juan Velasco.
Béjar en 2018, concedió una entrevista a la Revista del Instituto de Defensa Legal (IDL), en la que dioce claramente “tendría que haber un cambio real, y en ese ambiente sí se podría pensar en las amnistías para militares, senderistas, emerretistas, incluido (Abimael) Guzmán, pero para eso tendría que darse una revolución de nuevo estilo, una revolución cívica, moral”.
Alguien con este pensamiento y prontuario no puede ocupar la cancillería. Pone en peligro la seguridad nacional y sus relaciones internacionales. Una de sus primeras acciones ha sido el intento de retirar al Perú del grupo de Lima, volver a UNASUR y reconocer mediante el restablecimiento de relaciones la tiranía de Maduro. Todo esto ante el aplauso de La Habana.
Si hasta este punto Béjar merecía salir por la puerta falsa de Torre Tagle como el delincuente que es, sus expresiones propaladas por el programa Panorama, en las que dice que la Policía Nacional del Perú solo sirve para golpear, balear y matar a los peruanos, que Sendero Luminoso nació como creación de la CIA y que el terrorismo en el Perú lo inició la Marina lo que se puede probar históricamente, merecen el más grande repudio e incluso acciones legales por parte de nuestra gloriosa Marina de Guerra, Béjar ha cometido un delito penal.
Se espera su inmediata destitución, su censura por el Congreso y que la Comandancia General de la Marina defienda a la institución y ponga a Castillo entre la espada del honor y la pared de la deshonra para que se defina en este momento crucial.





