Vida y familia

ALARMA DE PENSAMIENTO INDEPENDIENTE

Por: Andrés Valle Mansilla

Por ley se celebra en Perú el Día de la Familia el segundo domingo de setiembre y qué mejor que valorarla y defenderla en una época donde sufre constantes hostigamientos y pretensiones de deconstruirla para considerar como tal a cualquier tipo de unión acorde con el pensamiento ideológico o carnal de quienes osan comulgar con el relativismo progresista. La más reciente muestra de dicha defensa de la institución familiar tuvo lugar del 7 al 11 de setiembre de 2020 durante la “I Cumbre Iberoamericana Gobierno, Vida y Familia”. Sobre éste evento versará el presente escrito.

Lo expresado líneas arriba no es una exageración, un arrebato de locura o un juego de palabras para ser ignorado. En nuestros días, la familia, célula básica de toda sociedad, es el ámbito donde el ser humano se forma en el ámbito de los valores morales y religiosos, en la seguridad emocional y afectiva y en la práctica del amor y la responsabilidad. Como bien lo dijo el cardenal Joseph Ratzinger, hoy el Papa Emérito Benedicto XVI, vivimos en una “dictadura del relativismo”, donde se busca negar la existencia de la verdad y dar preponderancia a cualquier opinión subjetiva como fundamento de las decisiones personales o del sentido de la vida.

La citada cumbre, transmitida y colgada en el canal de YouTube del evento y en los de los organizadores y patrocinadores, contó con 30 ponentes de primer nivel de diversas especialidades y nacionalidades. Todos ellos coincidieron en la defensa del matrimonio y en el desarrollo de las ideas y trabajos que fomenten en el ámbito académico y mediático la protección de la vida humana y el pensamiento crítico individual para evitar caer en lo que hoy se llama la “cultura de la cancelación”. Para ello, pusieron énfasis en la resistencia, militancia, involucramiento en la política y en la permanente formación y actualización de sus cuadros, y así atraer a más gente interesada en crear redes fuertes que generen motivación en los jóvenes y en los que se niegan a ser adoctrinados o discriminados por su disidencia.

No es mi propósito resumir lo que dijo cada ponente ni mencionar cada uno de sus nombres (para eso pueden acceder a la web del evento https://gobiernovidafamilia.com/), sino mencionar ejemplos elocuentes que me inspiraron a persistir en la escritura de artículos de actualidad referentes a temas que casi nunca se leen en los medios masivos o tradicionales. Muchos de ellos están condicionados por su fidelidad a determinados patrocinios, donaciones o subvenciones no necesariamente pluralistas. Porque si son perspicaces, reconocerán que hay una agenda de pensamiento monocorde que no se corresponde con sociedades que se presumen como democráticas.

Por ejemplo, Agustín Laje habló de la seducción de lo nuevo y cómo nos empuja a desechar lo viejo en materia de consumo, pero desafortunadamente aplicado también en valores y personas, sobre todo tradicionales y mayores respectivamente. Pablo Muñoz Iturrieta reveló que la civilizada Canadá está bajo una dictadura de género desarrollada por el gobierno del Primer Ministro Justin Trudeau, y que persigue a los padres de familia que no comulgan con su política. Erika Valdivieso hizo énfasis en aplicar el “enfoque de familia” como política pública mostrando con datos estadísticos la realidad de la organización familiar en Perú. Miklos Lukacs mostró lo que es el “transhumanismo” y los peligros que representa su aplicación por parte de élites globalistas que desprecian la dignidad intrínseca del ser humano. Y así…

La Universidad San Martín de Porres merece un reconocimiento por tan exitoso congreso, al igual que sus patrocinadores, colaboradores y medios donde se difundió, alcanzando a más de dos millones de personas en redes sociales. Los grandes poderes económicos internacionales que buscan minar la cultura judeocristiana y la identidad de nuestros pueblos, al igual que relativizar la vida, el matrimonio y la familia en nombre de la “diversidad e inclusión” ignoran el poder de la fe, la identidad colectiva, el legado histórico y las costumbres del pueblo iberoamericano, el cual ha sabido sobreponerse a crisis económicas, pobreza, inestabilidad política e inseguridad jurídica y ciudadana. La cumbre desarrollada enfatizó esta innegable realidad, especialmente con la ponencia final de Francisco Tudela, quien nos alienta a no sucumbir al facilismo del letargo por miedo a la cancelación de nuestra presencia en el ámbito público. Dejarnos cancelar es allanar el camino para la edificación de un totalitarismo al estilo “1984” de George Orwell.

La mención de importantes intelectuales nacionales y extranjeros de pensamiento conservador es una excelente forma de estimular el estudio, reforzar las convicciones en defensa de valores innegociables y generar debates enriquecedores donde no cabe la tolerancia hipócrita de quienes hacen ruido en redes para crear miedo o complejo de inferioridad en los disidentes. Aquí algunos ejemplos: Tomás Moro, Edmund Burke, Adam Smith, Víctor Andrés Belaúnde, Agustín de Hipona, Santo Tomás de Aquino, Giovanni Sartori, Raymond Aron, Jean Francois Revel, Jacques Maritain, Gilbert Keith Chesterton, Plinio Correa de Oliveira, José de la Riva Agüero y Osma, Jordan Peterson, Roger Scruton, Francis S. Collins, Axel Kaiser, Alicia V. Rubio, Francisco Serrano y muchos otros que no cabrían en este artículo.

Iniciativas ciudadanas como esta cumbre, la “Marcha por la vida”, “Con mis hijos no te metas”, el homeschooling, colaboraciones textuales como Pandemonium (aquí adjunta en el siguiente enlace: https://www.cafeviena.pe/wp-content/uploads/2020/05/Pandemonium-De-la-pandemia-al-control-total.pdf), son excelentes ejemplos de cómo se puede cuestionar el discurso políticamente correcto basado en el marxismo gramsciano y en la cultura de la muerte, cuyo objetivo final es crear el “paraíso terrenal”, creyendo muchos de sus propugnadores que la carne viene sin hueso, pero que la naturaleza paga de manera inapelable a cualquier forma de abuso contra ella y los valores inmateriales que la sostienen.

Eso se aplica de manera especial tras reconocer que sin familias no existirán más que sociedades fragmentadas sujetas al control estatal y eso sólo provocará la pérdida de nuestra libertad. Si amamos a nuestros hijos, no dejemos que ese proyecto hegemónico nos avasalle, pues el enemigo se reorganizó después de la caída del Muro de Berlín hace más de 30 años y ha ido ganando terreno mientras nos hicimos adictos al bienestar económico sin oponer resistencia. La verdad es una sola y no se deja comprar con sumas millonarias ni se deja condicionar, porque tarde o temprano, acabará imponiéndose y dejando como antigualla cualquier dogma ideológico por más convincente que parezca.

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