Política

SATISFACCIÓN DEL DEBER CUMPLIDO

Por: Luis Yunis

Durante mis años como asesor en el Congreso he visto lo bueno, lo malo, lo feo y lo recontra feo del mundo político. Y al referirme a la palabra feo, obviamente no me refiero a las apariencias físicas; pero ahora que lo pienso, sobre el particular sí debería ser motivo para escribir al estilo del gran Nicolás Yerovi sobre los rostros compungidos, pesarosos y afligidos de nuestros representantes sin excepción de género; tanto así, que a esos semblantes fríos, indiferentes e inexpresivos pareciera que se les exigiera como requisito indispensable pasar por el mismo molde para darles esa fisonomía de artistas de películas de terror, y ni qué se diga de la matriz mental muy al estilo de Frankenstein o en el mejor de los casos como el de Forrest Gump, con honrosas excepciones sin duda.  Pero, en esta oportunidad quiero honrar lo bueno y ello significa esperanza, lo que implica que no todo está perdido.

Cuando finalizaron las elecciones generales del 2021 y se hizo evidente la cantidad de simpatizantes, partidarios y adeptos al legado de los grupos terroristas de Sendero Luminoso y del MRTA, que incluso eligieron a parlamentarios altamente cuestionados y vinculados a éstas agrupaciones que causaron muchísimo daño al país, es que le propuse a la congresista Jeny López Morales, de la bancada de Fuerza Popular, presentar un Proyecto de Ley que planteará declarar de interés nacional y necesidad pública la enseñanza de un curso obligatorio de “Historia del terrorismo en el Perú” a fin de que sea impartida en todas las instituciones educativas a nivel nacional. Ella no dudo un instante y coincidimos en que la población, especialmente los jóvenes, no conocían nuestra historia reciente, ignoraban quiénes fueron los cabecillas de ambas organizaciones terroristas, los daños y muertes ocasionados, y lamentablemente por evitar hacerles conocer esas páginas negras de nuestro pasado caliente fueron  confundidos e incluso hubieron manos negras en hacerles creer que esos criminales fueron luchadores sociales, filósofos e incluso artistas.

El proyecto de ley 291/2021 se presentó el 24 de setiembre de ese mismo año y parte de su exposición de motivos señalaba que esa obligatoriedad de este rubro en nuestra educación, debería asimismo, promover una cultura de valores, igualdad, respeto, tolerancia, discernimiento de ideas y de buena practicas cívicas porque el país requiere de unión, de fortalecimiento y del conocimiento real del cumplimiento del deber que hicieron nuestras Fuerzas Armadas, nuestra Policía Nacional, las rondas campesinas, las autoridades y el pueblo en general para lograr la paz anhelada, y de esta manera nuestros jóvenes conocerían lo salvaje y cruel que fue el terrorismo, valorarían ese esfuerzo para una mejor decisión, respeto a sus autoridades y conocimiento de aquellos que se presentarían para ser futuros parlamentarios.

Este proyecto luego de pasar por todos los filtros, pedidos, empujones, codazos, obstáculos, trabas y disgustos ya ha sido aprobado en el Pleno del Congreso de la República con 81 votos a favor ante la mirada adusta, seria, severa, brusca, hosca, malhumorada, arisca, áspera, desabrida, retraída, agria y fea, y ahora sí me refiero al rostro de los 49 compungidos y sosos padres de la patria, y sin duda el ejecutivo hará todo a su alcance para observarla, pero con toda garantía será Ley.

Finalmente, es asunto de esperar por ser de justicia y una vez promulgada la Ley elevar una plegaria por aquellos que dieron su vida en la lucha contra este flagelo, otros que viven con el daño físico en sus cuerpos en cumplimiento del deber y muchos que lamentamos que el terrorismo aún no haya sido superado por falta de visión política y de mezquindades partidarias, pero queda la confianza y la satisfacción de que se está haciendo lo correcto por un Perú libre, justo y democrático.

1 comentario

  1. Vuelvo a recordad aquí dos casos emblemáticos que se debe empujar en la conciencia colectiva, uno de Domingo García Rada y otro el de Bárbara D’Achille. Esos deben ser los recordatorios que deben conocer los jóvenes de ahora.

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