La América de Jefferson que se niega a ser asesinada por una plutocracia corrupta.

Escribo mientras se asalta el Capitolio, la Bastilla del Nuevo Orden Mundial, el Palacio de Invierno de los Soros y compañía. No sabemos qué pasará mañana, pero algo anuncia el fin del despotismo de las minorías y del gran capital apátrida. No es hora de dar marcha atrás. La Revolución de la Gente Normal no debe retroceder porque la venganza de la oligarquía mundial será implacable. O vencen las clases medias o vencen los millonarios. No habrá cuartel.

Marx se equivocaba: los proletarios sí tienen patria. Quienes carecen de ella son los muy ricos.