
Por:Carlos Tubino Arias Schreiber
Las reservas petroleras venezolanas son las mayores del mundo se calcula en 300,000 millones de barriles, si llegará a producir 200,000 barriles por día, tardaría 200 años en consumirla; es un país con una inmensa riqueza natural.
Sin embargo, a partir de 1999 en que llegó al gobierno Hugo Chávez se inició la debacle económica de esta potencia petrolera, que vivía despilfarrando su riqueza, para pasar a implementar un modelo de desarrollo estatista generalizando las expropiaciones en forma dictatorial, bajo una iniciativa nefasta que ha pretendido exportar a otros países latinoamericanos denominada el “Socialismo del Siglo 21”.
Han alcanzado records históricos negativos como ser considerados el país más corrupto de América Latina según Transparencia Internacional; llegaron en el 2015 a una Inflación de 1,370% y en el 2018 a un aumento de precios de 130,060%, con escasez de productos básicos gracias a su populista política de control de precios, que los ignorantes aplaudían.
Este empobrecimiento vertiginoso de la población originó una salida masiva de venezolanos hacia otros países, fue de tal dimensión que fue considerado a nivel mundial como el país que más migrantes ha originado desde sus fronteras, más de siete millones de venezolanos han migrado a Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Brasil; una catástrofe humanitaria.
Estos hechos constituyen un ejemplo claro de lo que significa destruir las libertades tanto políticas como económicas; viviendo su población un calvario, donde deberían vivir en una sociedad de bienestar.
Hoy cerca de 9.3 millones de venezolanos sufren de inseguridad alimentaria; la pobreza multidimensional alcanza al 52% de la población, continúa siendo uno de los países más desiguales del continente, de acuerdo con la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI).
El salario mínimo vital se mantiene en 130 Bolívares mensuales, el equivalente a US$3.60.
El denominado “Bono de Guerra”, un subsidio que se paga a empleados públicos, jubilados y pensionados está en US$60 mensuales y el bono de alimentación con el que los trabajadores pueden comprar alimentos se mantiene en US$40, cantidades ínfimas que obligan a los venezolanos que se encuentran fuera de su país a remitir diferentes sumas de dinero a sus familiares.
“El monto estimado de remesas de dólares que se envían a Venezuela subió de US$1,300 millones a US$3,000 millones en los últimos cuatro años, su impacto se ve afectado por la inflación” (Voz de América, 5 Marzo 2024).
Todo esto ha hecho crecer el hartazgo de la población frente a un régimen dictatorial Chavista que lleva a cabo elecciones generales a su medida; tienen 25 años en el poder, inicialmente con Hugo Chávez de 1999 al 2013, luego Nicolás Maduro hasta la fecha.
Se ha convocado a elecciones el 28 de Julio; lo primero que han hecho es vetar la participación de la principal opositora a su régimen, favorita en las encuestas, me refiero a María Corina Machado, deteniendo a dos de sus colaboradores más cercanos.
Finalmente, con gran descaro han bloqueado la inscripción de la historiadora Corina Yuris, designada por los opositores para reemplazar a Machado.
Que no te engañen: Venezuela ha pasado de la Bonanza a la Miseria con medidas populistas y estatistas del fracasado Socialismo del Siglo 21, llenando las cárceles de presos políticos.
Este es el modelo absurdo de la Izquierda Cavernaria Peruana.




