
El gran conflicto creado por unos desatinados carteles, que permitían que hombres que se “identificaran” como mujeres pudiesen entrar al baño de mujeres en el Aeropuerto Jorge Chávez, llegó a su fin. La indignación ciudadana frente a esta absurda y peligrosa imposición de la ideología de género fue acogida, aunque a regañadientes, por OSITRAN, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público que regula, supervisa y fiscaliza la infraestructura de transporte concesionada, que se pronunció y ordenó el retiro de los carteles. Esto constituye un triunfo del sentido común y de la ciudadanía. A continuación el comunicado:

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