Cultura

SIRE-NADA VS DISNEY CLÁSICO

Por:María Ximena Rondón

La mayoría de las producciones actuales Disney son nada, especialmente la Sirenita, la cual es una Sire-nada: una carencia de valores, de propósitos y de máscaras que esconden una falsa identidad, que no es más que un disparate tras su revelación.

Es lamentable que un clásico de la literatura escrito por Hans Christian Andersen haya sido desfigurado por quienes se dicen los artistas del progresismo y de la inclusión social.

Disney sigue una ruta que lo hundirá en la nada y acabará con todo lo “bueno” que alguna vez realizó con sus cortos y largometrajes.

Quizás muchos no lo sepan, pero el talentoso Salvador Dalí colaboró con Walt Disney para realizar un maravilloso cortometraje llamado “Destino”, el cual deleita los sentidos del espectador con música e imágenes únicas que solo el pincel y el genio de estos artistas puede transmitir. Pueden encontrar esta obra de arte en YouTube.

Cómo olvidar la “Fantasía 2000”, que servía como introducción a la música clásica y a la sensibilidad artística para la generación de los millennials.

Por otro lado, y tras escuchar a diversos creadores de contenido, debemos recordar que las películas de Disney (basadas en su mayoría en obras literarias y cuentos) transmitían mensajes y valores importantes. Por ejemplo, Toy Story desarrollaba la búsqueda existencial y la amistad; Bichos expresaba la importancia de no rendirse y perseguir los sueños a contracorriente; y la Sirenita mostraba a una joven que quería conocer lo que existía más allá de su mundo. Incluso podríamos compararla con el “Mito de la Caverna” de Platón, ya que desde el mar ella veía las sombras del mundo exterior y nadie le creía cuando decía que podía ser algo bueno.

Además, otro de sus motivos era el amor, el cual mueve al mundo y es una decisión que nos conduce hacia algo superior. La Sirenita sacrifica lo más importante para ella con tal de salir de esa “caverna”, ser libre y descubrir un nuevo mundo de la mano de su amado.

En cambio, la película recién estrenada de la Sirenita, deja como mensaje una inclusión forzada y a una protagonista vacía: no está clara su motivación, no tiene lógica y deja a un lado la belleza humana y el atractivo por el conocimiento.

Nos deja la “enseñanza” de que “todos somos grises”, “si eres malo no pasa nada” y que todo es relativo y mediocre. Es decir: una nada.

Más bien hace que la gente que es agraciada físicamente se sienta mal por ello. Porque rompe con la belleza de la Ariel de la película animada y se esfuerza en destruir esa cualidad, lo que no tiene algo de malo. Es como si Disney estuviera empecinado en destruir la belleza del mundo ¿Han notado que ninguno de los personajes inclusivos de Disney es atractivo en físico o animación?

Sin duda, hay una gran distancia y diferencia entre una obra de arte como “Destino” y “La Sirenita”. O quizás entre Pocahontas o La Bella Durmiente con este adefesio de largometraje.

Otro punto que quisiéramos destacar y que es un valor desperdiciado es que si una productora quiere representar a “todas las identidades”, sería interesante realizar películas y series ambientadas en otros países y culturas. Con ello destacaría los aportes que cada civilización da a la humanidad y realmente sería inclusivo. Aunque no reflejen objetivamente a la sociedad colombiana ni a la peruana, películas como “Encanto” y “Las locuras del Emperador” son un buen ejemplo de lo mencionado y tienen una buena acogida entre la audiencia.

En pocas ciudades del mundo hay una “diversidad” como la que nos quieren imponer, una de las consecuencias de la globalización. Hay países que se esfuerzan en consolidarse y generar una identidad y deben lidiar con estas imposiciones ideológicas que pretenden homogeneizar la sociedad y que a veces son incompatibles con su cultura.

Ojalá que podamos salir de ese mundo de sombras donde impera la Sire-nada para descubrir la belleza del arte y la cultura. Disney, deja de hacer las cosas mal.

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