Política

LA SEGUNDA VUELTA DE LA FARSA ELECTORAL

Por: Hugo Guerra Arteaga

Al final ocurrió lo que temíamos: el domingo, casi de madrugada, el JNE proclamó como ganadores de la primera vuelta a Keiko Fujimori y a Roberto Sánchez. Formalmente, los magistrados han actuado de acuerdo con la ley positiva y el cronograma oficial, pero han sacrificado el Derecho, la legitimidad electoral y la confianza en el sistema democrático.

No podemos soslayar que el 12 de abril y los días subsiguientes se cometieron muchos actos irregulares, “errores”, faltas y hasta delitos que, pese a estar sustentados en hechos reales, no se consideraron fraude porque no hay un artículo específico en la legislación que tipifique ese ilícito penal. Se ha echado, así, un manto de impunidad sobre los atropellos cometidos por la ONPE, que, paradójicamente, incluso fueron denunciados por el Jurado.

La burla infligida a los peruanos es de tal magnitud que no se han atendido revelaciones justas y precisas, como la colusión en el contrato de transporte del material para la votación, la manipulación informática de un sistema “donado” por alguna entidad extranjera cuya identidad no se conoce, la clonación de los sistemas operativos, la aplicación inconstitucional de la ley para crear las mesas 9000, la incongruencia en el recuento de los votos, etc. Peor todavía: se ha aceptado como válida la “auditoría” hecha por una empresa tan precaria que ni siquiera tiene oficinas físicas en el Perú.

De nada han servido los reclamos de especialistas, instituciones civiles y de militares en situación de retiro, de gremios, periodistas y juristas. Tampoco se han atendido con diligencia idónea las quejas y recursos de los partidos en contienda. Así, literalmente, el JNE se ha zurrado en la razón de los ciudadanos y hasta se ha burlado de aquellos a quienes no se les permitió sufragar en uso de su derecho constitucional.

Como en tantas otras causas, la justicia tardará, pero inevitablemente en algún momento sentenciará a todos cuantos se han prestado a esta farsa que, en mi opinión, fue premeditada.
Ahora quedamos en el disparadero de tener que elegir entre Fuerza Popular y Juntos por el Perú. La primera representa el capitalismo popular, y el segundo es fachada del comunismo duro, idiota y criminal.

En este mismo espacio dije que, por motivos ideológicos, votaría por López Aliaga; ahora lo haré en favor de Keiko Fujimori, a quien reconozco como demócrata a carta cabal. Jamás votaría por un marxista vinculado al terrorismo genocida.

1 comentario

  1. Me parece perfecto, votar por “Castillo 2.0”, sería ser un ignorante en política o “masoquismo” a sabiendas de lo nefasto que fueron los “presidentes” anteriores. Pero, se debe ser consecuente con nuestra lucha por la libertad y la democracia, y no asumir tranquilamente las decisiones de un JNE ante un fraude monumental, la guerra que está realizando Rafael López Aliaga destapando a la mafia enquistada en el sistema electoral debe ser apoyada hasta las últimas consecuencias. No podemos pasar página tranquilamente como si nada hubiera pasado. NO AL FRAUDE…

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