JOSÉ MIGUEL CASTRO, COLABORADOR EFICAZ EN LAS INVESTIGACIONES VINCULADAS A SUSANA VILLARÁN FUE HALLADO MUERTO

José Miguel Castro, exgerente municipal de Lima durante la gestión de Susana Villarán (2011-2014), fue hallado sin vida en su domicilio en Miraflores, bajo circunstancias aún no esclarecidas. Según reportes, se encontró un arma blanca cerca de la escena, y la Policía Nacional del Perú (PNP) no descarta la posibilidad de homicidio. Castro, conocido como “Budián” en las planillas de Odebrecht, estaba bajo arresto domiciliario y era un colaborador eficaz clave en las investigaciones del caso Lava Jato vinculadas a la exalcaldesa Villarán. Su muerte ocurre a pocas semanas del inicio del juicio oral contra Villarán, programado para el 23 de septiembre.
José Miguel Castro fue una figura central en la gestión de Villarán y en el esquema de presunta corrupción investigado en el caso Lava Jato. Como gerente municipal, tuvo un papel protagónico en la recepción de aportes ilícitos de las constructoras brasileñas Odebrecht y OAS, destinados a financiar la campaña contra la revocatoria de Villarán en 2013 y su intento de reelección en 2014. Según el testimonio de Jorge Barata, exsuperintendente de Odebrecht, Castro, registrado como “Budián” en la “Caja 2” de la empresa, solicitó y gestionó US$3 millones de Odebrecht y US$4 millones de OAS, totalizando US$7 millones en fondos ilícitos. A cambio, estas constructoras habrían sido favorecidas con contratos de megaproyectos como Rutas de Lima y Línea Amarilla.
Castro se acogió a la colaboración eficaz en 2020, proporcionando información detallada sobre el mecanismo financiero, intermediarios y el uso de los recursos, incluyendo la apertura de una cuenta en la Banca Privada de Andorra para recibir dinero ilícito. Su testimonio fue crucial para sustentar la acusación contra Villarán por delitos de lavado de activos, asociación ilícita y cohecho pasivo. También implicó a la empresa Westfield Capital, vinculada al expresidente Pedro Pablo Kuczynski, en el caso Rutas de Lima.
El fallecimiento de Castro, a pocos meses del juicio oral contra Villarán, ha generado especulaciones y sospechas en redes sociales, con algunos usuarios calificándolo de “sospechoso” debido a su rol como colaborador eficaz. Sin embargo, la abogada Romy Chang señaló que su declaración seguirá siendo válida para el proceso, por lo que no debería afectar el caso contra Villarán. El Ministerio Público y peritos de criminalística han iniciado las diligencias para determinar las causas de su muerte, mientras la PNP recaba evidencias en el lugar.
La muerte de José Miguel Castro marca un nuevo capítulo en la compleja trama del caso Lava Jato en Perú, dejando interrogantes sobre su impacto en el proceso judicial y la lucha contra la corrupción en el país.





