Humor Incorrecto

DESDICHA ELECTORAL

Por: Erus Símera

 

 

 

DEDICHA ELECTORAL

En dos mil veintiséis, a la elección general
la llamaremos fraude, desdicha electoral.
Contra el statu quo, millones de peruanos
votamos en ánforas de alimañas y gusanos,
de actas, mesas y votos de ignorada protesta.
La ONPE y el jurado, la lumpenesca orquesta
nos impusieron muchas truchas variedades
que con descaro nombran: Irregularidades.

Lima planificada con el Plan Morrocoy,
locales que abren tarde, sabotaje al covoy,
no llegó el material por problemas logísticos
robo de matemáticos con datos estadísticos.
La empresa de transporte, mudanzas ofrecía
y a Corvetto le envolvió, tan insana fechoría.
Boicotearon a Porky, en su basta ventaja
que sin poder votar lució en Lima, mortaja.

-Qué se amplíe el horario, se extiendan los comicios,
qué no se impongan multas, tapen los estropicios,
pero si no alcanzara, pierdan actas también
de las del extranjero, de Lima, como cien-.
Cientos de miles fueron, votar se les negó
solo porque quisieron a quien Corvetto, no.
Un fraude sistemático donde lo geográfico
solo fue problemático en el limeño tráfico.

Y en las mesas rurales, las novecientos mil
con la inclusión de excusa, pero permiso edil
patrones imposibles, votos con inflador
inflaron a un tal Boby, tan boby como el Prosor
actas con falsas firmas e idéntico conteo
que a ciegas mira un topo, de apellido Burneo
si son actas contiguas, igual caligrafía
y que pese a lo lejos, llegaron en el día.

Hay actas idénticas en locales distintos
lejanías supuestas en limeños recintos
hay falsificaciones de firmas y electores
improbables patrones de manipuladores
que en informes forenses son prueba y evidencia
certezas, conclusiones, fraudulenta secuencia,
todo un mes de escrutinio, reclamos sin respuesta
de un jurado cómplice de gente deshonesta.

-Son dichos, son sospechas, no hay pruebas fehacientes-.
Dicen los magistrados, dicen los delincuentes.
dicen los auditores, por ONPE contratados
cuya oficina-spa tiene bien masajeados
cuestionables informes, en aceite floral
previo final feliz del órgano oficial.
¿Y del software? Ni se hable. Tiene puertas traseras,
con algoritmos, claves y ciber-cagaderas.
Se pide un peritaje, de prestigio y forense
pero para el jurado, su cronograma vence.

Así el Perú está muerto, sin futuro posible
nos roban hasta el voto, su confianza es risible.
Peritaje total, es lo que corresponde
sino que la insurgencia señale fecha y dónde.

Por nuevas elecciones, sin trampas al votante
qué la garganta grite, que el pueblo se levante.

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