
Por: Silvia Suárez *
“Si hubiera más políticos que supieran de poesía,
y más poetas que entendieran de política,
el mundo sería un lugar un poco mejor”.
John F. Kennedy.
Desde que tengo uso de razón, el escenario político en el Perú es un espectáculo, una fusión entre ideas políticas y exhibicionismo. Este último forma parte de un rasgo del histrionismo.
El capítulo más reciente de esta fusión empezó cuando un candidato del partido Renovación Nacional, Frank Krklec, llamó a un candidato de Juntos por el Perú, que se identifica como mujer, por su nombre de pila y no como este ser humano hubiese querido, es decir Gahela, con el que representa su lucha personal y hoy política. Pienso luego en el “Guillermo Junior”, y que “Junior” – que es en inglés “Jr.” – realzaría el nombre de algún predecesor familiar con dicho nombre, Guillermo – tal vez su padre, su abuelo o algún tío –. Siguiendo esta línea u otra, Gahela tempranamente se declaró en rebeldía a seguir los mandatos de la “tribu”, desde el punto de vista jungiano. Hoy, le es difícil entender que no todos compartan o alienten su desobediencia. Asimismo, expongo, que la sublevación con el tema sexual, en los clásicos de la psicología y psiquiatría, estaría categorizado como un conflicto neurótico; específicamente, dentro del capítulo de la histeria. Recordemos también que un magnético derivado de la histeria es el “histrionismo” y, regresando al primer párrafo, es el ingrediente de todo buen espectáculo político.
Por otro lado, en un país libre no es ético ni estético castigar a Gahela por no ser “Guillermo Junior” y, en la misma línea, tampoco a los que siguen convenciones, por tradiciones y leyes humanas o divinas. Imponer sanción a cualquiera de los dos, sería poner en discrepancia a la libertad misma, que permite que estos entendimientos coexistan pacíficamente. Como especialista, puedo agregar que a las mujeres que les gusta la exhibición no se sienten tan ofendidas si las rechazan. Se hieren en un primer momento, pero tan rápido como se hieren se reinventan, porque su competencia núcleo es provocar “impacto e influencia”. Si Gahela quiere lucirse dentro del espectáculo político, es meritorio cultivar el arte de la reinvención seductora.
La anécdota comentada, me permite evocar a dos personajes del espectáculo LGTB, que dejaron huella en mi generación de los 90’s: Naamin Timoyco y Coco Marusix, y este último en sus intervenciones nos dejó mucho del sabio ciego Tiresias, que en la mitología greco-romana también fue mujer. Coco nos encantaba con un buen ida y vuelta en el manejo de su travestismo.
En aquellos años de oro, no andábamos obsesionados con el tema y probablemente porque no se había creado una ideología del “ser” o “tener que ser”. Ambos, Timoyco y Marusix, eran – son – seres humanos sugerentes y valiosos. Rimando y diciendo, dirán ustedes lectores “los noventa, dinosauricas épocas”, y les digo es cierto, son treinta pesados años, como los que están recorriendo Frank y Gahela. Abriles donde éramos unos “conformistas” felices y vacilados, dejando ser, pero siempre anhelantes para aplaudir de pie, cuando el “arte de saber ser”, se convertía en seductoramente impactante ¡Del bueno!
Regresando a Gahela quien, en la búsqueda de ser y demostrarse, no llegó con este a tocar el alma de algún escondido poeta con sangre peruana y croata. Los dos ya han de saber que un debate político en el Perú es un espectáculo de exhibición, pero también con tragos amargos y más doloroso aún, cuando luego hay una denuncia por incomprensión.
Frank ha invitado a Gahela con Guillermo Junior a otro debate, buscando que nos devele el acertijo o la trivia entre ambos personajes. Asimismo, si se da o no, la reparación en la invitación al diálogo es válida en nuestro mundo cuántico y en el numérico, donde habitan los arquetipos con sus trivias y la poesía. En mérito de la invitación hecha por Frank para promover el diálogo, despido este artículo con un pequeño poema de Esdras Parra:
“Tú que jamás te sacias,
ni sabes quién eres,
ni existes para la certidumbre,
que puede ser muchos,
soñando que estás en lo cierto,
o pensando que debes conquistar esa nada”.
* Psicóloga.






Justamente en estos días recordaba a Coco Marusix y Naamin Timoyco. Personas amables, interesantes. Nada que ver con algunos trans de la actualidad.