Cultura

CINE NACIONAL

Por: Ricardo León Dueñas
Acabo de ver “Diez”, programa propalado entre 2011 y 2014 por la cadena ATV y conducido por el recientemente desaparecido periodista Álamo Pérez Luna, donde presentaba un ranking de temas variados que combinaba investigación periodística con temas históricos, culturales y de entretenimiento; esta vez le tocó el turno al cine nacional. En él, hacen un rápido, apretado y un tanto compresiblemente antojadizo recuento de diversas cintas nacionales desde la lejana época del cine mudo (donde se ha perdido todo registro), hasta las más recientes; se aprecian desde comedias muy ligeras hasta los dramas más pesados y densos, pasando por diversas producciones que abarcan muchos aspectos de la sociedad peruana. Resalta nítidamente la figura del más prolífico director peruano de todos los tiempos: Francisco J. Lombardi, con varios de sus más recordados films.
Sería imposible enumerar todos los títulos presentados, sin embargo, hay algunas películas con las que pese a discrepar con la visión política presentada debemos rescatar por su calidad y el impacto que tuvieron en su tiempo. Es el caso de “La Boca del Lobo” (1988) del propio Lombardi -ubicada en el primer lugar del ranking de Pérez Luna, que fuera preseleccionada para los Oscar de aquel año y que finalmente no llegará a ser nominada- film que nos relata la historia de un joven teniente (Gustavo Bueno) que llega al Ayacucho de aquellos años con la idea de combatir al terrorismo comunista de Sendero Luminoso (en pleno auge al estreno de la película), convirtiéndose él mismo en una pesadilla para los habitantes que se encontraban en medio de la insania terrorista y la represión militar, lo que lo lleva a enfrentarse con su subalterno, un idealista soldado (Toño Vega) que se opone a los brutales métodos de su capitán. El tratamiento del tema en la película va de la mano con la idea de cierto sector de la política nacional que considera -inaceptablemente según nuestra óptica- a los miliares a la par de los terroristas.
Resulta sintomático que el cine nacional aborde el tema del terrorismo -hasta nuestros días- casi siempre con una clara crítica al rol de las FFAA en el combate contra los subversivos, reforzando la idea de unos militares crueles y violadores sistemáticos de los derechos humanos ante indefensos campesinos y fantasmales terroristas, narrativa que acompaña al discurso de la izquierda en todas sus facetas en el Perú, colocando -lamentablemente- al cine nacional en su gran mayoría como aliado de esta corriente política.
Ojalá algún día algún cineasta nacional se anime a contrariar esta visión -de pronto solo a manera de un débil y tenue balance- y nos presente hechos heroicos (que los hubo y muchos) de la lucha de los militares contra la insania comunista terrorista, esa que nos intentó destruir como país y a la cual nuestras FFAA y el pueblo unido derrotaron inobjetablemente.
Por cierto, hay que ser justos y decir que también se han hecho muchas otras películas que más allá del polémico tema del terrorismo se nos quedaron en la retina por entretenidas y bien hechas: Cuentos Inmorales, Tinta Roja, Bajo tu Piel, Alias la Gringa, Muerte de un Magnate, Malabrigo, Magallanes, A los 40, Días de Santiago, La Muralla Verde, Mariposa Negra, La Fuga del Chacal, Aventuras Prohibidas, El Bien Esquivo, La Teta Asustada (nominada al Oscar 2010) …entre otras.

1 comentario

  1. Para mí bastaría que cuenten la historia de Bárbara D’Achille. Una investigadora y periodista que estaba por el desarrollo de la ecología y en contra de la extinción de especies nativas.

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