
Lima, 23 de noviembre del 2022
Estimado tío:
Luego de los legítimos y bien intencionados consejos que públicamente te han hecho llegar personas (entre ellas yo) preocupadas no solo por tus lamentables y desubicados comentarios, sino también por el rumbo de la iglesia peruana que persistes tercamente en alterar.
Ahora pues, no me quedan dudas que eres una persona que no sabe escuchar, vives atrapado en tu propio cascarón de ilusiones reformistas y hasta revolucionarias.
Tu eslogan “Iglesia de Lima, a ti te digo: levántate”, para mí, no es otra cosa que un mensaje subliminal que equivale a inducir a las masas a rebelarse políticamente.
Mientras todos los peruanos vivimos preocupados por la grave crisis política y económica que nos afecta, tú vives ajeno a la gran pobreza de millones de connacionales que luchan día a día por llevar el pan a sus hogares.
A estas alturas no te importa nada y de espaldas a la realidad vienes aprovechando sigilosamente el tiempo para formar tu ejército de “Laicos Jóvenes” (véase Twitter del arzobispado 20/11/2022) que reemplazarán a los sacerdotes consagrados en cada parroquia.
Vienes perdiendo el tiempo en reformas alucinadas que no te garantizan éxito alguno, cuando deberías actuar ya mismo por los más necesitados… ¿Dónde está la iglesia pobre para pobres?
Es curioso que tanto tú, como Pedro Castillo, estén en cura de silencio… Por supuesto que hay una explicación, ambos son rechazados por la gran mayoría del pueblo, pues cada vez que hablan su popularidad disminuye…
El mismo día en Twitter realizas una maniobra digna de un comunista diciendo: “En muchos momentos de la historia, los jóvenes han sido despreciados y colocados como «carne de cañón», pero”… La verdad tus palabras me hacen recordar a los ideólogos guerrilleros de los años 60 que asesinaron a mi tío Ismael (tu hermano), quienes influían en la población, diciéndoles que sus males se debían al desprecio y marginación a los que habían sido sometidos; como consecuencia de estas malas influencias, los terroristas ganaron adherentes especialmente indígenas que fueron utilizados como “carne de cañón” (muchos de ellos muertos en una guerra que no les pertenecía).
También en Tweet seguido escribes: “Vamos a unirnos a los recordados y queridos Inti Sotelo y Bryan Pintado, que dieron su vida, hace dos años, por todos nosotros…” Al respecto te comparto el enlace para que leas los comentarios que cientos de personas te responden.
https://twitter.com/arzolima/status/1594362878915923975
Por último quiero manifestar mi total e incondicional apoyo a la ejemplar labor del Padre Omar Sánchez (entre otros muchos y verdaderos líderes), así como expresarte mi más enérgica protesta por tu indiferencia y poca solidaridad ante las amenazas cobardes que viene soportando constantemente el Padre, sin que haya habido un pronunciamiento representativo de toda la iglesia.
Atentamente tu sobrino,
Dino Castillo Martin






Gracias por su valentía e ideas claras.
El más grande crimen en una sociedad como la nuestra es la indiferencia,la falta de compromiso Desgraciadamente,la Iglesia peruana está haciendo gala de esao.
Después de Arzobispo, de la talla de Landazuri Cipriani etc, su pueblo, nosotros, no sabemos, que hace? Debe irse a su universidad, de la que no debió salir
No defiende a su iglesia ni a su pueblo que pena, quien lo recomendó al Santo Padre
Gracias a su sobrino, por la valentía de decirle la verdad
Les pido oraciones por el ministerio pastoral de nuestro pastor Carlos en la arquidiocesis de Lima.