Vida y familia

Al árbol se le conoce por sus frutos

Por Gonzalo Elías

Soy psicólogo del colegio San Pedro desde el año 2006.  Ahí conocí al director Alfredo Draxl, el exsodálite que ha estado en los medios de comunicación los últimos días por haber sido ¨renunciado¨ del colegio Liceo Naval.  Tenía solamente unas semanas ahí.

En todos estos años he visto a Alfredo Draxl como una persona muy querida y respetada por padres de familia, profesores, y alumnos.   En lo personal, lo he percibido siempre como una persona muy humana, hábil,  y experimentada. Jamás he visto alguna denuncia o inconducta en estos 14 años, y lo digo no sólo como empleado sino sobretodo como padre de familia de dos niños que han estado en el Villa Caritas y San Pedro y que han tenido una gran experiencia.

Es comprensible que algunos papás del colegio Liceo Naval se preocuparan por algunos testimonios negativos sobre el exsodálite y ahora exdirector.  Entiendo que tiene algunas acusaciones de cuando fue joven, en otro contexto, hace más de 30 años cuando el mundo en general era vertical y él además pertenecía a una comunidad que tenía una cultura tipo militar.

Pensé que continuaría en el cargo,  después de todo los mismos marinos habían hecho un proceso serio de evaluación y contratación del director.  Me dije a mí mismo:  seguramente los nuevos padres de familia se irán enterando con mayor detalle y amplitud que Draxl cuenta con una trayectoria profesional y personal con un balance largamente positivo y decente.  Me sorprendió ver que no pasara ni el fin de semana para que la ministra de educación se comunicara con el ministro de defensa  (así leí en más de un medio) y en cuestión de unas horas Alfredo estuviese fuera.  Sentí falta de rigurosidad en la búsqueda de la verdad.

Sentí una pena muy grande,  no sólo por Alfredo quien estaba feliz de tener un nuevo desafío profesional y por los padres de familia del Liceo que estoy seguro iban a beneficiarse muchísimo de su aporte,  sino  sobretodo por todos los otros exsodálites que están tratando de rehacer sus vidas fuera de la comunidad y merecen tener trabajo y una buena vida.

Entiendo que hay mucho dolor.  Creo que uno debe ponerse siempre en los zapatos de las víctimas y escuchar.  Intentar ayudar.  Percibo también que hay víctimas de todos lados y creo que la verdadera reconciliación viene de la diferenciación y de una búsqueda más rigurosa de la verdad.  No hay que hablar de lo que uno no sabe ni conoce.  Mucho menos juzgar.   La justicia y la reparación vienen con la verdad y con el perdón,  no con la venganza.

Como ciudadanos estamos muy polarizados,  somos prejuiciosos.  Intentemos conocernos más, tender puentes, lograr un diálogo más alturado y tolerante.

Reitero mi solidaridad,  reconocimiento,  y gratitud a todas las profesoras,  profesores, padres de familia,  y alumnos de los colegios San Pedro y Villa Caritas.

3 Comentarios

  1. La denuncia de maltrato a un menor es algo grave sr. Elias y el hecho de venir de un contexto militar no lo hace menos grave. Entiendo que usted conozca y confíe en el sr. Draxl, pero por una experiencia personal no se decide el bienestar de cientos de alumnos y alumnas de una escuela pública, ni en quien deben depositar su confianza los padres de familia.

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