Internacional

TABARÉ VS GINÉS

Ambos son médicos. Uno vetó el aborto, el otro lo promueve. “La legislación no puede desconocer la realidad de la existencia de la vida humana en su etapa de gestación”, dice uno; “no hay persona”, dice el otro

El recién fallecido ex presidente del Uruguay, Tabaré Vázquez, y el ministro de Salud argentino, Ginés González García

Por: Rodolfo Barra

Falleció Tabaré Vázquez, ex Presidente de Uruguay. Era un socialista convencido, proveniente de un hogar humilde, formado en el sistema de educación pública en un país de un arraigado sesgo laicista, de absoluta separación estatal de todas las confesiones religiosas y, a pesar de ser la mayor parte de su población bautizada en la fe católica, especialmente neutral con relación a la Iglesia Católica. Era de izquierda y masón declarado. Un ateo, al que, según una de sus últimas declaraciones públicas, le hubiese gustado creer en Dios.

Pero Tabaré era, por sobre todas las cosas, médico. Y más aún, dotado de gran inteligencia y sentido común, era un hombre de bien.

Por eso, en su momento, vetó la ley de aborto que se quiso introducir en Uruguay (fue finalmente puesta en vigencia luego de que Tabaré dejase la presidencia) dando razón al Papa Francisco cuando afirmó que el aborto no importa una cuestión religiosa sino moral. Así también lo sostiene, apoyado en extensos y fundados argumentos científicos y sociales, el libro del ex Presidente fallecido, Veto al aborto.

1)”Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar. Sin embargo, en los países en que se ha liberalizado el aborto, éstos han aumentado. En Estados Unidos, en los primeros diez años, se triplicó, y la cifra se mantiene: la costumbre se instaló. Lo mismo sucedió en España”;

2) “El verdadero grado de civilización de una nación se mide por cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles”.

Ginés González García, Nuestro Ministro de Salud ( de Argentina) no piensa lo mismo. Con ocasión del actual debate sobre el proyecto de ley de aborto a voluntad, ha dicho: “…la células son vida pero no estamos hablando de personas. Si no, sería el mayor genocidio mundial el que está haciendo todo el mundo legalizando el aborto”.

Precisamente el Código Civil considera a ese conjunto de células como “personas”, siempre que el feto nazca con vida, para lo cual no hay que matarlo. También lo hace la Convención Americana sobre Derechos Humanos, que dice que el concebido es persona y que persona y ser humano son términos equivalentes.

¿Ha advertido el Ministro que su frase podría ser transformada en afirmativa? Es decir, si el concebido es un ser humano, se está cometiendo el mayor “genocidio” (en el sentido de crimen masivo; de todos modos, esta es la expresión que utiliza el Ministro) de la historia. ¿Se arriesga el Ministro de Saludo a impulsar una hipótesis de este tipo?

¿Y si estamos dando vía libre al genocidio? Pero, en este caso, a un genocidio que ni siquiera puede excusarse en alguna supuesta, aunque falsa, culpa del exterminado, como en El Proceso kafkiano, donde el “Sr. K” era juzgado sin que ni él ni sus acusadores y jueces conociesen la imputación.

El autor fue juez de la Suprema Corte y ministro de Justicia de Argentina 

 

©Infobae- Reproducido en La Abeja con autorización del autor

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