
Por: Luis Yunis
Vicente Zeballos ya se encuentra en Washington desde el domingo. Viajó en vuelo humanitario y recibirá US$ 30,000 dólares para gastos de instalación, US$ 5,000 dólares para alquiler de una vivienda y su sueldo de US$ 15,000 dólares mensuales, además de otros pagos y comodidades.
Zeballos se fue escapando, se fue huyendo y llevando sobre sus hombros la mochila de más de 60 mil connacionales muertos; se fue cargando miles y miles de maldiciones, blasfemias y condenaciones; se fue dejándonos sumidos en la miseria moral; se fue sin importarle los miles de niños de las zonas pobres que mendigan alimentos; se fue despreciándonos y maldiciéndonos; se fue sin hacer causa común con sus connacionales; se fue con el rabo entre las piernas; se fue a un mundo irreal, de buenos modales y de buenas comidas, de conversaciones vacías, triviales y huecas.
Sin duda, los millones de compatriotas que viven sin agua, sin luz, sin colegio, sin parques, sin comida y sin esperanza te recordarán todos los días Vicente Zeballos.
Esperamos que cuando disfrute de buena comida, de un buen departamento con todos los lujos y buenos vinos, esas almas atormentadas por haber partido antes de tiempo por falta de atención en salud y que lo circundan y lo rodearán hasta el fin de sus días le permitan estar en paz.





Creo que exageras, los males del Perú son ancestrales, y ésta pandemia a golpeado al mundo entero, más objetividad al comentar por favor!