
Por: Luciano Revoredo
En la política de alcantarilla, la traición se disfraza de “gobernabilidad”. Pero para quienes entendemos que el poder sin ética nunca busca el bien común, lo sucedido ayer en el Congreso no es una derrota de Renovación Popular. Es un antes y después: el momento exacto en que las aguas se dividen entre los mercaderes del voto y los defensores de la libertad. No importa si esos mercaderes son de derecha o izquierda, la corrupción, así como los valores siempre son transversales.
La aritmética no miente, pero los políticos sí. La elección de un ultraizquierdista vinculado al pasado más oscuro de Pedro Castillo es la criatura deforme parida por la alianza secreta entre Keiko Fujimori, César Acuña y Pepe Luna. Con 64 votos, una mezcla tóxica de Fuerza Popular, APP, Podemos y el Cerronismo, han entregado la presidencia interina a la radicalidad que dicen combatir.
¿Su objetivo? Perverso y predecible: incendiar la pradera y señalar con el dedo a Rafael López Aliaga. Como Nerón contemplando las llamas de Roma, pretenden culpar a quien tuvo la decencia de no pactar con la inmundicia, que no quiso sumergirse en el albañal de la política.
Se critica a Renovación Popular por la censura de Jerí. Se le acusa de “provocar” esta crisis. Pero cabe preguntarse ¿Desde cuándo la decencia es algo cuestionable?
No podíamos permitir que el Palacio de Gobierno siguiera siendo una oficina de negocios turbios para el “Club de la Construcción Chino” o, peor aún, un burdel de medianoche donde se canjeaban favores por puestos estatales. Palacio tomado por personajes que, mientras los peruanos trabajaban para vivir dignamente, canjeaban el destino del Perú por favores de medianoche y contratos chinos.
Rafael López Aliaga ha tomado una decisión que pocos valientes se atreven a tomar: poner en riesgo su propia elección y su prestigio político antes que regalarle un cheque en blanco a la amoralidad. Eso no es error de cálculo; es jerarquía moral. Es entender, que es mejor ser temido por tu integridad que amado por tu complicidad.
Muchos seguidores de López Aliaga hoy sienten el peso de la incertidumbre, pero deben reflexionar con calma. Lo que hoy vivimos es un shock necesario. Un shock ético. No se puede construir una nación sobre cimientos podridos. Si queremos volver decente la política, el momento de empezar es ahora, no cuando sea “conveniente”.
Otros muchos se preguntan si valió la pena. Si poner en riesgo el prestigio político por una censura fue lo correcto. La respuesta es un sí rotundo. Rafael López Aliaga ha preferido caminar solo que mal acompañado por quienes, bajo la mesa, ya se repartían los ministerios.
¿Es preferible la “estabilidad” de un país que se desangra en silencio o la batalla frontal contra quienes ven el Estado como un botín?
En política no existen las coincidencias. El domingo pasado, ante las cámaras de Álvarez Rodrich y Tafur, Keiko Fujimori soltó una frase que hoy vemos como una sentencia: “puede salir alguien de la izquierda radical”. No era una advertencia; era una hoja de ruta.
Poco después, mediante un post directo hacia Rafael López Aliaga, la lideresa de Fuerza Popular lanzó una amenaza: que se atuviera a las “consecuencias”. Hoy el Perú despierta con esas consecuencias en Palacio de Gobierno: un radical vinculado a lo peor del castillismo, entronizado por los de la bancada naranja y sus socios.
La máscara ha caído. Hoy sabemos que mientras algunos defendemos la decencia en la política, otros prefieren abrazar a la izquierda radical si eso les garantiza una cuota de poder en las sombras.
La unidad y la estabilidad política no se pide a los traidores, se construye con los valientes, con los decentes. Vamos a recuperar el Perú, no con pactos bajo la mesa, sino con la luz de la verdad que ellos tanto temen.






Este uno en política o no,dirigirse sin pruebas hacia una señora como Keiko Fujimori demuestra calidad de persona,de RLA espeto todo pero de ti Luciano NO….RP con Norma Yarrow a la cabeza terminaron de mostrar que son malos políticos,malos estadistas,beligerantes,impetuosos,hoy tenemos un zurdo como Pdte..gracias
¿Y quienes son los responsables de este entuerto político??
Acaso, no son ustedes, por aliarse con los caviares para censurar al indecente de Jerí.
Lo hubiese preferido a él, con todo podredumbre y vicios, que a este impresentable de Balcázar.
Ahora asuman sus votos y no se hagan las vírgenes lloronas y cojudignos.
Luciano, te tenía como una persona muy honesta. Pero, al parecer, las ansías de ser diputado o senador te está obsesionando. RLA y RP deberían ser honestos y reconocer que su oportunismo electoral y su fanatismo los cegó. FP en todo momento se opuso, les advirtió el gran peligro de su maniobra, planteó la vacancia que requería más votos y estaba de acuerdo con la mayoría de constitucionalistas de renombre. Pero todo fue en vano. Ustedes se aliaron con los rojos y sabían, como lo sabe muchos peruanos que APP y la gente de Luna no son confiables- Encima, en el colmo de la desfachatez y soberbia, le echas la culpa a FP y sin prueba alguna la calumnias que voto por Balcázar. Los 46 votos que obtuvo Maricarmen Alva provienen todos de RP?? Por favor.
FP, bien pudo abstenerse, pero han preferido entregar el poder, sabe Dios con que oscuros intereses o con qué promesa de pasar a segunda vuelta Keiko y Mario Vizcarra y/o el golpista lopez chau. Lo predigo desde aquí y desde ya. Nadie se sorprenda cuando suceda. El fraude se avecina, salvo intervención divina, aunque una tradición de Palma, dice que Dios mandó a santa Rosa a freír buñuelos cuando pidió gobernantes justos y honestos para el Perú.