
Por: Mauricio Bouanchi
Algunos hombres sostienen que cuando enamoran a una mujer le lanzan pequeños halagos, si estos son bien recibidos siguen adelante, caso contrario cesan en el intento o cambian de estrategia. Este pareciera ser el modus operandi de Perú Libre en su afán de imponer el comunismo dictatorial.
Desde el estado se han dado cuenta que las notarías mueven 800 millones de dólares al año y desde el gobierno le han puesto el ojo a ese dinero, al parecer le ministro de Justicia habría declarado que los notarios deberían de tener sueldo y así el grueso de los ingresos por tramites notariales seria administrada por el gobierno de turno, con tolo lo que eso implica.
Si lo analizamos detenidamente, esto constituye una propuesta de expropiación en toda regla, a los notarios no les van a expropiar sus locales, sus casas, ni sus carros ni ningún otro bien físico. Les van a expropiar sus clientes, sus negocios, alguien podría pensar que si las legalizaciones pasan bajo el control del estado todas las notarías van a cobrar los mismo y que los cobros por este concepto bajarán, sin embargo, ese no es el meollo del asunto, el punto central es que el gobierno lograría realizar su primera expropiación en toda regla y casi nadie se daría cuenta.
Si se admitiera hoy esta propuesta, mañana el gobierno podría imponer la programación de cualquier medio de comunicación bajo el pretexto de una mayor y mejor educación, no les estaría quitando físicamente el canal, radio o periódico simplemente tomaría el control de lo que se puede o no difundir, esto sería una expropiación de facto, pero sin quitarles a los medios la propiedad de los bienes físicos.
El gobierno también podría intervenir a todos los centros de estudios (entre colegios, institutos y universidades privadas se mueven cientos de millones de dólares al año) y aunque no interfiera en la gestión académica si podría tomar el control de los ingresos limitarse a seguir pagando los sueldos y las ganancias metérselas al bolsillo, una vez más una expropiación sin incautación.
Analizando fríamente, esta supuesta propuesta del ministro Torres, viene a ser una creativa y “robolucionaria” estrategia de expropiación, la cual estaría empezando por un grupo numéricamente pequeño, sin mayor simpatía o interés por parte de la gente, si la población y la clase política no reaccionan rápida y contundentemente cerrándole el paso a esta intentona expropiadora, no nos sorprendamos de que en pocas semanas se empiece a hablar de otras necesidades del estado que deben ser cubiertas mediante el control de ciertos grupos o empresas, las cuales pudieran ser molestas o simplemente apetecibles para el gobierno.
Tengamos presente en todo momento que estamos bajo un gobierno comunista, el cual aún no se muestra tal y cual es porque no tiene el control de las fuerzas armadas, ojalá nunca lo llegue a tener, la única forma de proteger nuestra libertad es estar vigilantes y hacer constantemente sentir nuestra voz de protesta ya sea en las marchas, en las encuestas, en las redes sociales, etc.
Dios libre del comunismo al Perú.






En primer lugar quienes deben salir al frente son los propios notarios explicando su estructura de costos. De hecho cada notario debe percibir un sueldo en esa estructura de costos, y dado que sus servicios son para el estado, lo que se impone es una tasa o impuesto, lo que no debe haber en una notaría son utilidades, porque no es una empresa.