
Por: José Romero
No es de ahora, es de hace muchos años. Vemos no solo la falta de imparcialidad sino sobre todo de objetividad, un criterio básico para ejercer el periodismo.
Esto no solo lo vemos en lo que es importante como cuando se opina de política sino de cosas triviales como el fútbol; lo que desgraciádamente vemos fecha a fecha en las transmisiones del canal oficial de la Liga 1.
No es solo hinchaje, sino falta de ética profesional, algo que parece no entiende el periodista Arévalo que “lamentó” el agónico gol con el que Universitario ganó el último sábado el Clásico del fútbol peruano.
Esto podría ser una excepción pero ya es “lo de siempre”, predisponiendo a los espectadores, obviando jugadas que son claras. Ni en la época de las transmisiones radiales sucedía esto. Claros fouls o errores arbitrales son “levantados” u obviados dependiendo si favorecen o perjudican al club de “sus amores”.
Es lamentable que lo que hoy comentamos se añade la falta de conocimientos y los análisis serios, priorizando lo anecdótico e incluso llegando a extremos que se traducen en lo “brutality”, mal llamado periodismo.
Qué espera el canal deportivo Lima1 Max en no hacer una evaluación de su personal y contratar periodistas de verdad, que tengan ética y también conocimientos. Cualquiera hoy agarra un micrófono.
No entiendo por qué alguien aún vigente como el periodista Raúl Maravi Ayala no transmite los partidos más importantes del torneo. ¿No hay periodistas jóvenes que puedan asumir el lugar de narradores como Arévalo y Kanashiro? ¿Acaso el periodista Elejalder Godos no podría narrar en los partidos de la Liga1, pese a sus excesos?
Cuánto extrañamos a Pocho Rospigliosi, los comentarios de Lucho Garro y Kiko Cárdenas, las narraciones de Lucho Izusqui; la mesura y sapiencia de Eduardo San Román; las narraciones de Rulito Pinasco y de Humberto Martínez Morosini; las opiniones casi poéticas de El Veco; las coberturas y versatilidad de Miguel Portanova, de Litman Gallo Gallito y de Bruno Espósito así como los comentarios de Óscar Artacho, Javier Rojas, Roberto Salinas e incluso El Tigre Tito Navarro, a pesar que también tenía excesos.
Lo último que podríamos considerar es Goles en Acción de Alberto Beingolea y su equipo; El Tigrillo Carlos Alberto Navarro y Eddie Fleischman (si dejarán un poco sus simpatías) y al último que podríamos resaltar es el finado Daniel Peredo.
Eran periodistas que nacieron en la prensa escrita, pasaron a la radio y a la televisión, destacando en todos esos ámbitos.
Ojalá, que por el bien de los aficionados, los directivos de Lima1 Max entienda que lo bueno se debe “copiar”; ejemplos hay muchos; Ovación, SuperDeporte, Pregón Deportivo, Campeonísimo, Golazo, Gigante Deportivo, la revista Ovación, los diarios La Tercera, Última Hora, El Bocón y tantos otros que gozamos desde los 60s hasta los inicios de los 90’s.
Finalmente, destacamos hoy al diario El Diez con buena cobertura pero con un déficit en opinión y análisis.






Ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja ja
Esa misma parcialidad de nota en tu comentario.
Opinar, sojuzgar y sentenciar sobre el trabajo de un colega, con tan mala leche, solo demuestra tu chatadura moral .
No pidas objetividad, cuando eso es precisamente lo que no tienes.
Cuando a ustedes los que se llaman periodistas les desborda el hinchaje, ya no se les toma en serio.