ENTREVISTA A LUCIANO REVOREDO EN EXPRESO
Creo que ante el mundo que nos ha tocado vivir ser conservador es un imperativo. Señala Revoredo

El suplemento dominical CONTRAPODER del diario Expreso entrevistó a nuestro director Luciano Revoredo. La entrevista estuvo a cargo de Juan Antonio Bazán. La reproducimos a continuación:
- ¿Cuéntanos sobre tu niñez y adolescencia, dónde naciste y estudiaste, y a qué edad se produjo tu acercamiento a Dios?
Yo nací y crecí en Miraflores. Y desde que tengo memoria soy un amante de Lima. Siempre traté de acercarme a sus tradiciones y cultura. Estudié en el Colegio de La Salle según era la costumbre para los hombres de mi familia. Eran otros tiempos y otra ciudad, yo salía de Miraflores y llegaba al colegio en Breña en media hora o menos. Eso ahora es impensable. Luego ingresé a la Universidad Católica y como era muy inquieto pasé por todas las facultades de letras, hice varios años en Derecho, cursos de literatura, de filosofía, para finalmente quedarme en Historia.
Me preguntas también por mi acercamiento a Dios y es algo que me atrajo desde niño, es curioso, porque yo era muy travieso, pero a la vez tenía una gran inquietud religiosa. La iglesia católica con su liturgia, el Señor de los Milagros, el mes de María en el colegio, eran cosas que me fascinaban. Luego ya de universitario pude desarrollar una fe más razonada y comprometida.
- ¿Cómo te defines por tu filosofía política?
Creo que ante el mundo que nos ha tocado vivir ser conservador es un imperativo. Soy un hombre de derecha, un conservador. Debido a los prejuicios y al empobrecimiento moral y filosófico al que ha llevado a nuestra sociedad el progresismo, definirse como conservador a muchos le suena a mala palabra. Lo que pasa es que vivimos en la dictadura de lo nuevo, de lo desechable, de lo relativo y de lo feo. Nos quieren imponer una sociedad en la que nada es permanente, ni los valores, ni nada. Frente a eso hay que defender y proteger lo eterno, las verdades inmutables, la belleza… el conservadurismo tiene que ver con el instinto de supervivencia. Afirmado esto, la igualdad de oportunidades, la independencia de poderes, la democracia y el libre mercado, son el complemento ideal. Creo en la libertad, pero no en el individualismo. El conservadurismo busca justo medio entre libertad e igualdad. En ese difícil equilibrio reside la justicia.
- ¿Por qué el Perú jamás ha tenido una derecha chola, o popular?
La derecha popular existe. Está adormecida. Hipnotizada por la izquierda. No tiene consciencia de sí. Ha sido apabullada ¿Pero no es acaso el Perú un país conservador? ¿No es un afán de libertad el desborde popular del que hablaba Matos Mar? Somos un país que cree mayoritariamente en la libertad, somos provida y Profamilia. Lo que ha faltado es el surgimiento de una clase dirigente que haga suyo el proyecto de un país capaz de articular a la derecha popular.
El problema de la derecha peruana es que nunca ha tomado la iniciativa. Siempre ha sido reacción y la reacción es efímera. El día que se consolide un liderazgo de derecha que le hable al pueblo en su idioma, con una dosis responsable de populismo, que una a los sectores populares en valores y principios, se acabó la izquierda.
- ¿Qué ideas debería contener una narrativa contemporánea de nuestra derecha?
El Perú necesita una derecha sólida, moderna y popular. Ser conservador no quiere decir no estar en el mundo.
Un conservadurismo que promueve valores pero que además cree en el mercado y la propiedad privada como una extensión de la libertad, puede y debe convivir con aquellos liberales que a su vez defienden la vida y la familia.
Se debe apuntar a esa fusión para desplazar de la escena a los caviares de izquierda y a los de derecha que son los peores. Aquellos también conocidos como liberprogres. Aquellos que se llenan la boca definiéndose como derechistas, porque defienden el libre mercado, pero en todo votan con la izquierda. Son los que compran la soga con la que los van a colgar. El liberprogre se siente muy liberal, pero va cimentando el más abyecto estatismo.
Por otro lado, el progresismo mundialista nos está llevando a una dicotomía entre globalismo y posiciones patrióticas o soberanistas. Ese es otro elemento que debemos levantar. La izquierda es apátrida y hoy en torno a esa organización criminal que se llama Foro de Sao Paulo trabaja en destruir nuestra soberanía y nuestra identidad. Es necesario asumir posiciones patrióticas, que por supuesto no hay que confundir con posiciones estatistas…
- ¿Crees que Rafael López Aliaga estaría logrando construir esa derecha popular o, al menos, un liderazgo de derecha en los sectores populares?
Sin duda. Conozco a Rafael y me precio de su amistad hace varias décadas y se que logra lo que se propone. Ahora lo veo trabajando con mucha paciencia y con la lección bien aprendida de las últimas elecciones.
Yo estoy convencido que le robaron el triunfo, el fraude existió. Pero como no hay mal que por bien no venga, eso le está permitiendo recorrer el país sin parar, depurar sus filas de arribistas y traidores, establecer bases más sólidas y terminar de apuntalar una propuesta muy interesante.
Creo que al Perú no le podría pasar nada mejor que tener a López Aliaga de presidente.
- ¿Compartes la idea de que el fujimorismo ha devenido en un obstáculo para la construcción popular de una opción propiamente de derecha?
Muchos piensan eso, pero yo creo que también para ser justos hay que reconocer que el fujimorismo, pese a todos sus errores y defectos, en muchos casos ha sido el freno para numerosas iniciativas perniciosas de la izquierda.
Pero ya que mencionas el fujimorismo, también merece mención el antifujimorismo, que es un invento de la izquierda caviar con el que ha venido machacando los últimos veinte años y que en la práctica es quizá la principal razón por la que estamos en la crisis que estamos.
- ¿Cuál es a tu entender el principal riesgo de la democracia hoy?
Para responder esa pregunta me voy a referir al libro Cómo terminan las democracias de Jean-François Revel, que a pesar de los años conserva gran vigencia. Para él un rasgo primordial en la democracia occidental es la incomprensión del totalitarismo. Especialmente del totalitarismo comunista. Para él la democracia ofrece al totalitarismo los derechos que le permiten trabajar legalmente en destruirla. Esa sería su principal debilidad y el principal riesgo.
El combate ideológico por la libertad se da en absoluta desigualdad de condiciones. En el mundo libre los comunistas tienen representación parlamentaria, forman parte de los gobiernos locales, tienen medios de comunicación y partidos políticos legales. Ya vemos lo que ha pasado en el Perú y el drama que estamos viviendo.
Sin embargo, Revel también pone el énfasis en el hecho de que en el mundo comunista (él hablaba entonces de la URSS) ningún ciudadano puede crear un partido liberal o conservador, ni ese partido participar en las elecciones, ni mucho menos mantener contacto o financiamiento de los países democráticos.
Esto es muy claro ahora en el Perú. Vemos como un gobierno comunista, espurio y corrupto, viene destruyendo nuestras instituciones y armando una estructura política con miras a establecerse en el poder y arrasar con la democracia, todo esto bajo la atenta supervisión de un agente de inteligencia de la tiranía cubana y que funge de embajador. Hacer todo esto con un partido democrático, que trabaje por la libertad en Cuba o Venezuela es absolutamente imposible.
- Finalmente, eres un hombre culto, coméntanos ¿qué libro estás leyendo en este momento?
En realidad, no estoy leyendo sino releyendo después de un tiempo La fatal ignorancia, un libro fundamental del chileno Axel Kaiser. El subtítulo del libro lo dice todo: La anorexia cultural de la derecha frente al avance ideológico progresista.
Creo que es una lectura primordial en este momento. Precisamente tiene mucho que ver con las cosas que hemos estado hablando. El caso chileno se parece mucho al peruano, aunque allá han avanzado más en el camino de la autodestrucción. Pero lo que están aplicando en el continente es una suerte de franquicia, ya nos querrán llevar por el mismo camino. El derrotero de las izquierdas es el del suicidio nacional.
Kaiser reivindica la cultura, la intelectualidad y la inteligencia como necesarios aliados de una derecha potente. Sin duda ese es el camino que hay que tomar.
Es importante que el empresariado peruano comprenda que no puede seguir retrocediendo o buscando congraciarse con las izquierdas. Urge crear y sostener una derecha ilustrada y pensante.







Hay que estar atentos la caviarada, solo está agazapada, esperando el momento, no caer en el juego sería importante, no elegir para presidente del congreso a nadie del partido morado, ni nadie que tenga un pasado o negocios con caviares. Atención también con lo que podría venir después de las municipales, vayan pensando las derechas, en un Ron Desantis o en una Giorgia Meloni, listos para cuando se avengan los medios de la izquierda, o sea todos a aceptar la genial y novedosa “propuesta” de sagasti de adelantar las elecciones, de hecho podríamos estar ante un nuevo noviembre que saque a Castillo. Y a pesar de lo que dice el fujimorismo es una muestra clara de liberprogre. Y la tozudez de keiko, en vencer aunque sea a Lourdes Flores perdiendo elecciones. Por una vez keiko no se debería presentar, pero el clientelismo político le puede.