Vida y familia

¿DE QUÉ TENGO QUE ARREPENTIRME ANTES DE MORIR?

Por: P. Soriano Linares Díaz

Nadie quiere morirse. Hoy el tema de la muerte brilla por su ausencia; en nuestra sociedad no se habla de ella. Cuando muere alguien muy cercano, uno se plantea las preguntas esenciales: ¿De dónde venimos?, ¿A dónde vamos?, ¿Qué sentido tiene la vida? y un largo etcétera. El animal con la muerte termina su ciclo de vida, el hombre con la muerte trasciende a un nuevo ciclo de vida, la eterna. No se puede meditar sobre la vida, sin tener en cuenta la muerte.

Te dejo seis tips para que reflexiones:

1º) Son muchos los que se arrepienten de haber trabajado demasiado. De haber pasado la vida con una sobrecarga excesiva profesional o dicho de una forma más rotunda: haber vivido para trabajar. Y esos instantes estelares uno siente que la vida personal ha estado descompensada por ello. Amor y trabajo conjugan el verbo ser feliz.

2º) Hay también bastante consenso en esta segunda queja: haber sufrido mucho por cosas y problemas de la vida, que realmente no eran tan importantes. Es decir, no haber sabido relativizar, quitarles importancia a esos hechos y tener una visión más larga de las circunstancias vividas en ese momento. En una palabra, ha faltado perspectiva y capacidad para desdramatizar.

3º) Otra queja que asoma es no haber sabido disfrutar más de la vida. Y esto tiene un amplio espíritu: desde no haber sido capaz de captar y gozar de cosas y experiencias de la vida ordinaria, en una especie de carpe diem (aprovecha el momento), pasando por no haber planificado el tiempo libre para uno y buscar cosas que produzcan satisfacción, alegría, disfrute.

4º) No haber dedicado más tiempo a la familia. Hoy lo vemos esto con bastante frecuencia. De hecho, existe hoy una figura que es la del padre ausente que en la actualidad tiene bastante relieve: que es el padre que casi no ha tenido influencia en la educación y formación de sus hijos, porque el trabajo le ha absorbido la gran mayoría de su tiempo y no ha tenido una presencia psicológica con ellos. Y que su papel fundamental ha sido la de traer dinero a casa, siendo esto algo muy importante para el sustento económico de la familia, pero que no ha sabido implicarse en esos otros campos familiares.

5º) Otros han dicho: ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los demás esperaban de mí. En el fondo esto tiene mucho que ser con: atreverse a ser uno mismo. Sacar su personalidad, su estilo de vida…En una palabra esto se refiere a una mezcla de naturalidad y a la vez, tener una forma de ser bien armada y mostrarla así ante los demás, sin buscar la aprobación de otros.

6º) Finalmente, otros han lamentado no haber sabido tener una espiritualidad más sólida, que les diera respuesta a las grandes interrogantes de la vida. Las personas que no han tenido unas creencias trascendentes reconocen en esos instantes finales que esto ha sido un fallo, que ha limitado mucho su forma de entender la existencia.

 

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