Política

¿DE QUÉ LADO HAY QUE PONERSE?

Por: Ricardo León Dueñas

Al igual que en 2016 el rojerío, la izquierda caviar y diversos personajes de la progresía han iniciado una feroz campaña contra el Congreso. Aquella vez terminaron por lograr su objetivo: el cierre prepotente del parlamento en setiembre de 2019 liderados por ese personaje nefasto y principal causante de las desgracias que hoy padecemos todos los peruanos y que hoy miserablemente y apelando a una -esperamos inexistente- amnesia colectiva pretende regresar, cuando su lugar debería ser la cárcel: Martin Vizcarra.

No nos olvidemos nunca que este miserable sujeto, más el fatuo de Sagasti y la gran prensa venal nos colocaron -directa e indirectamente- a una banda de rufianes (al mando de un analfabeto funcional) en el poder, pese a todas las advertencias. Pues bien, hoy toda esta mugre de gente nos quiere convencer a toda costa que es tan malo el Ejecutivo como el Legislativo.

No, no es así, si el Congreso ha fallado es porque está compuesto de 130 personas agrupadas en cerca de 10 “partidos políticos”, muchos de ellos infiltrados por la misma lacra que ocupa el poder en el Ejecutivo. Son por tanto 130 personajes muy difíciles de concentrar en una sola voluntad para que haga lo que se debe hacer: inhabilitar o vacar al presidente y a la vicepresidenta y así expectorarlos de donde están. Objetivo harto complicado principalmente por la valla tan alta que significa conseguir los votos requeridos para tales acciones. Es por tanto una falacia comparar popularidades entre un una entidad colegiada y comprensiblemente dividida políticamente (el Congreso) con una monolítica e indivisible (el Ejecutivo).

Que el Congreso es malo e impopular ¡vaya novedad! Averigüen qué parlamento en el mundo goza de simpatía y es popular. Por ello equipararlo con el lumpen (incluyendo los impresentables legisladores denominados “niños”, que son parte del Ejecutivo sin duda) que nos desgobiernan es no solo un despropósito, sino un insulto a la inteligencia de cualquiera. En palabras simples y sencillas -como para brutos- Alva no es Castillo… ni de lejos.

En este escenario las muy desprestigiadas encuestadoras (esas que nos ponían a Lescano y Forsyth en Palacio en 2021) cumplen su papel de sirvientes de esta infame campaña y alientan el descredito de un parlamento que si bien muchas veces colabora y mucho en su propia campaña de demolición, finalmente todo va a terminar en sus propios votos para recomponer el panorama político nacional…y de la manera que sea. Entonces amable lector ¿de qué lado hay que ponerse?

Por todo lo expuesto, hoy solo queda apoyar (sin mayor entusiasmo) la lista que encabeza la legisladora de Alianza Para el Progreso Lady Camones para la presidencia del periodo legislativo 2022-2023. Una lista que cuenta con  el apoyo de las fuerzas de la derecha, el centro y uno que otro más por ahí para cerrarle el paso a la izquierda y a los afanes del desgobierno de Castillo por darle un zarpazo al parlamento y así salvarse de la justicia que le viene soplando en la nuca al presidente y su entorno con cinco muy graves investigaciones penales ya iniciadas por la Fiscalía de la Nación en un hecho inédito en la historia republicana.

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