La columna del Director

LA PUCP TRAICIONA LA ESENCIA UNIVERSITARIA AL CANCELAR A LÓPEZ ALIAGA

Por: Luciano Revoredo
La universidad, desde su génesis en las plazas medievales de Bolonia y París, ha sido un espacio de diálogo, un lugar donde las ideas, por incómodas o disonantes que sean, encuentran un terreno fértil para ser debatidas, cuestionadas y, en última instancia, enriquecidas.
La palabra “universidad” tiene su origen en universitas, que alude a lo universal, la apertura al universo del pensamiento humano, la capacidad de abrazar la diversidad de perspectivas sin temor al intercambio de ideas. Es precisamente esta esencia la que la Pontificia Universidad (EX) Católica del Perú (PUCP) ha traicionado al cancelar la visita de Rafael López Aliaga, alcalde de Lima, bajo pretextos que no resisten el más mínimo escrutinio de la razón y que revelan una alarmante claudicación ante las presiones de una élite ideológica caviar.
La PUCP, que debería ser un bastión de la libertad intelectual,y que alguna vez lo fue, ha sucumbido a la tiranía de la corrección política, esa enfermedad contemporánea que confunde el diálogo con la uniformidad y la pluralidad con el persamiento único. López Aliaga representa una voz fundamental en el espectro político peruano. Es un líder electo, un empresario con una trayectoria notable, y un actor protagónico en el debate público. Es además profesor universitario de mucha experiencia.
Cancelar su participación no es un acto de defensa de valores, como algunos pretenden justificar; es un acto de cobardía intelectual que cercena la posibilidad de confrontar  ideas, de someterlas al rigor del escrutinio académico, y de permitir que los estudiantes —los verdaderos protagonistas de la universidad— ejerzan su capacidad crítica.
¿Qué mensaje envía la PUCP al vetar a López Aliaga? Que el diálogo, tan cacareado en los discursos institucionales, tiene límites arbitrarios. Que la universidad, en lugar de ser un espacio universal, es un coto privado de un grupo ideológico que se autoproclama árbitro de la moral y la verdad. Los caviares, esa élite que se envuelve en una retórica progresista mientras ejerce un control férreo sobre las instituciones culturales, han logrado imponer su agenda en una universidad que, irónicamente, lleva el nombre de “Católica”. Han transformado un lugar que debería ser sinónimo de apertura en un reducto de pensamiento único, donde las ideas que no encajan en su molde son silenciadas antes de ser escuchadas.
La cancelación de López Aliaga no es un hecho aislado; es un síntoma de una crisis más profunda. La intolerancia disfrazada de virtud, ha convertido la PUCP en un reflejo de las inseguridades de una élite mediocre. Temen el debate porque saben que sus posturas, sostenidas más por dogmas que por argumentos, no siempre resisten la prueba del fuego. Prefieren la censura al riesgo de ser desmentidos. Prefieren la comodidad de la homogeneidad al desafío de la pluralidad. Y en ese acto, traicionan no solo a la universidad, sino a los estudiantes, a quienes se les priva de la oportunidad de formar su propio criterio en un ambiente de verdadera libertad.
La universidad no es un club de amigos ni un santuario para egos frágiles. Es un campo de batalla intelectual donde las ideas deben chocar, donde el error debe ser desenmascarado y la verdad, perseguida incansablemente. Al cancelar a López Aliaga, la PUCP ha renunciado a esa misión. Ha optado por ser un espacio mínimo, cerrado, en lugar de uno universal. Ha permitido que los caviares, con su arrogancia y su desprecio por el disenso, dicten los términos del debate, reduciendo una institución centenaria a un eco de sus propios prejuicios.
Es hora de que la comunidad universitaria despierte. Los estudiantes, los profesores, los alumnos, todos aquellos que creen en la universidad como un espacio de diálogo y apertura, deben alzar la voz contra esta deriva autoritaria. La PUCP no pertenece a los caviares; pertenece a quienes aún creen en la fuerza de las ideas, en el valor del debate, en la universalidad del conocimiento.
La cancelación de Rafael López Aliaga no es solo un agravio contra él; es un agravio contra la esencia misma de la universidad. Y si no se rectifica este rumbo, la PUCP corre el riesgo de convertirse en una caricatura de sí misma: una institución que, en nombre de la tolerancia, practica la intolerancia, y que, en nombre de la libertad, impone la censura.
Que este episodio sirva como un llamado a la reflexión. La universidad debe volver a ser universal, o no será nada.

3 Comentarios

  1. Aquí pesa más la cobardía intelectual y la PUCP siendo una universidad con muchos años de trayectoria académica, cercena la oportunidad en la cual se debe debatir y analizar la realidad, en que los estudiantes universitarios escuchen y sean los protagonistas de este tipo de ponencias con un personaje que tiene experiencia en gestión y en muchos aspectos como lo es RLA, una pena que se hayan perdido esta oportunidad.

  2. Muchos canfidatos desde el gobierno de belsunde han ido a las universidades, segun facultades(invitacion de los decanos respectivos), y asu vez manteniendo cargos en la administracion publica y nadie ha piteado reclamado como Ud y como los de “la Cato”, pues de catolica ya no lecwueda ni mier….., uno de los que llego a la presidencia ,le cuento, fue A. TOLEDO, y obvuamente invitado x la fa. De ing . Economica de la UNI en la decada delos 90.

  3. JOSÉ MARÍA JUSTAMENTE ESE ES EL ASUNTO, LOS ESTUDIANTES TIENEN DERECHO A ESCUCHAR, ANALIZAR Y DIRIMIR. SEA O NO UNA ESTRATEGIA ELECTORAL ESO NO ES MOTIVO. ME PREOCUPA PORQUE HE CONFIADO A LA PUCP LA FORMACION DE MIS HIJOS, ESTA ACCION ME INVITA A PONER LAS BARBAS EN REMOJO. SOY DOCENTE CON MAS DE 25 AÑOS DE SERVICIOS, HE SIDO FORMADA EN UNA UNIVERSIDAD PÚBLICA DONDE NUNCA NOS RESTRINGIERON ESCUCHAR A NADIE, ESA HA SIDO LA RIQUEZA PARA FORJAR NUESTRA POSICIÓN IDEOLÓGICA Y POLÍTICA, IMPEDIR QUE NUESTROS JÓVENES ESCUCHEN POSICIONES Y EXPERIENCIAS DIVERSAS PUEDE SER CONSIDERADO COMO MIEDO A LA DIVERSIDAD DE OPUNIÓN O LO QUE SOSTENEMOS COMO IDEA POLÍTICA ES MUY DEBIL QUE “PUEDE VERSE ENSOMBRECIDO O DEBILITADO CON OTRAS PROPUESTAS” CREO QUE NO. POR ELLO, SOLICITO QUE LA PUCP SEA CONVOCANTE Y EN UN CORTO PLAZO SE INVITE A PERSONAS EXITOSAS COMO EL SEÑOR ALIAGA, PERSONAS COMO LAS SEÑORAS DELIA ESPINOZA Y PATRICIA BENAVIDES, ENTRE OTROS, DE QUIENES NUESTROS HIJOS TIENEN DERECHO A APRENDER. ESTAREMOS ATENTOS….

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