
“La comunidad latina de Gaza no ha seguido la orden de evacuación. Los cristianos de la parroquia han preferido quedarse juntos en los locales de la parroquia y de la escuela. No tienen electricidad ni agua, ya que no hay combustible para la bomba que extraía del pozo. Esperan en oración, en silencio. Esperando la muerte. Esperando en el Señor.
No tengo palabras. Su fe me edifica. Tiemblo de miedo. Los encomiendo al Señor.
La comunidad ortodoxa, en su barrio, también está en oración en su iglesia. También ha elegido no seguir la orden de evacuación. ¿Adónde ir? ¿Cómo? Sin ninguna familia ni ayuda en el sur.”
“Son palestinos como la mayoría de los cristianos locales. Los convoyes hacia el sur han sido bombardeados. El sur está bombardeado. La frontera del sur hacia Egipto está cerrada. La situación humanitaria es catastrófica. ¿Cómo evacuar en medio de los escombros?”
“Las hermanas de madre Teresa no han querido dejar atrás a las personas discapacitadas de las que se ocupan. Así que todo el mundo se ha quedado. Para rezar juntos por un milagro. Para morir juntos si es necesario.”
La periodista Marie-Armelle Beau lieu relata en este texto la situación de las comunidades cristianas en Gaza, que se han negado a evacuar la ciudad pese a las órdenes de las autoridades israelíes. Los cristianos de Gaza, que son una minoría en la población palestina, se enfrentan a una situación de extrema vulnerabilidad, ya que no tienen electricidad ni agua, y la frontera con Egipto está cerrada. La periodista expresa su admiración por la fe y la determinación de estas comunidades, que prefieren quedarse juntas y rezar para un milagro a abandonar sus hogares.




