Cultura

LA VIRGEN DEL TRIUNFO EN EL CUSCO

Todo comenzó cuando alguien regresó a Lima, después de haber tenido una impresión única,un encuentro divino en la Catedral del Cusco. Tuvo la certeza que Dios considera capital del Perú, al Cusco. Se sentía mucho su presencia. Al regresar se entrevistó con padre Antonio María Artola, pasionista quien al contarle esta experiencia, explicó que se debe a que en la Catedral está presente la Virgen María.

Ella descendió en cuerpo y alma, explica el sacerdote, como pocas veces en la historia lo ha hecho, y muy distinto a una aparición,que es solo espiritual. Esa virgen, continúa el padre Antonio, es clave, clave para el Perú y hace mucho tiempo se le dedicaba una fiesta grandísima,incluso hasta feriado fue y algún político lo quitó.

Al averiguar ,un poco más, en el Arzobispado del Cusco, nos enteramos que fue efectivamente una enorme fiesta, que organizaba cada año, cada 23 de Mayo en la Plaza Principal, la Cofradía femenina, integrada por ñustas y sus descendientes mujeres directas, solo ellas que pertenecían a la clase noble inca y tenían además título nobiliarios concedidos por la corona española,podían integrar esta cofradía.

Era , esta casta noble y conversa quien tenía la noble tarea de unir al pueblo pagano con los españoles e irlos cristianizando.

Esta fiesta de la Virgen del Triunfo se realizaba una misa, que tenía ya su oración litúrgica y se hacía procesión,las princesas incas, llevaban en andas a la Virgen del Triunfo Sunturhuasi o Virgen del Descenso todas ellas vestidas con sus atuendos incaicos de lujo y oro.

Fue Bolívar, que al tomar mando en el Perú ,retiró el hermoso y enorme cuadro que se encontraba en el altar principal de la catedral cusqueña al parecer, ese cuadro lo enviaron a la Argentina. Luego el mal llamado libertador, abolió mediante algún decreto la clase social noble inca, aduciendo que son indios igual que todos, se retiró por lo tanto y disolvió la Cofradía y todas las actividades como el culto a la Virgen del Triunfo.

A la actualidad,en el mismo Cusco nadie la conoce. Algo parecido,ocurrió con el libro de la verdadera devoción de San Luis María de Grignon de Montfort que desapareció por espacio de cien años, cuenta el padre Antonio.

Siempre lo que es de la Virgen es muy odiado por el enemigo. A propósito del mal celebrado bicentenario, se hace muy digno recordar a nuestra Madre en esta importantísima advocacion que ella misma regaló a los indígenas,pues cuando ellos se sublevaron comandados por Mancó Inca, en cuantioso número pretendiendo extinguir a un número pequeño de los españoles en Mayo de 1536, a punta de lanzas incendiadas, se les aparece una mujer de delicada figura en compañía de un niño en los brazos con tanta dulzura que los cautivos dio a entender que no les era conveniente atacar a los hispanos y esparció sobre ellos una especie de polvo que los cegó.

El mismo Huamán Poma de Ayala la dibujó y esta historia está registrada en las crónicas especialmente por Betanzos y el Inca Garcilaso de la Vega quien fue un fiel devoto.

Los enemigos de la fe, evidentemente la combaten aduciendo que es solo una leyenda. Lo cierto es que esta Virgen, fue meritoria de una solicitud arzobispal a la Santa Sede, para que fuese considerada como solemnidad. La respuesta fue que se insistiese,moderando el pedido que incluía una octava completa, es decir, aún más que la celebrada a la Virgen de Guadalupe.

Padre Antonio, dice que bien valdría la pena reabrir la cofradía,renovar la devoción y volver a pedir a Roma se incluya como solemnidad. Es una advocación destinada a fundir ambas culturas que dieron origen a la cultura peruana.

La asociación el Perú necesita de Fátima le dedicó un artículo a la historia mencionada:
https://www.fatima.org.pe/articulo-275-nuestra-senora–del-triunfo-o-del-sunturhuasi-cusco

En este otro link apreciamos la imagen de la escena del milagro de la Virgen del Triunfo, como está en  capilla dedicada a dicha advocación, en la Catedral del Cusco.

Pidamos ,pues, a la Virgen del Triunfo, haga honor a este nombre que lleva, para llevarnos a todos los peruanos al Triunfo de su Inmaculado Corazón, con la oración que probablemente los españoles también en 1536 rezaron a María,ante la estatuilla peregrina de la Virgen del Milagro,que habían llevado desde San Francisco al Cusco:

Oración de San Bernardo:
Acordaos ¡oh piadosísima Virgen María!
que jamás se ha oído decir
que ninguno de los que han
acudido a vuestra protección
implorando vuestro auxilio
haya sido desamparado,
Animado por esta confianza, a Vos acudo,
Oh Madre, Virgen de las vírgenes
y gimiendo bajo el peso de mis pecados
me atrevo a comparecer ante Vos.
Oh madre De Dios, no desechéis mis súplicas,
Amén

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