Putin le ofrece a Alberto Fernández cambiar el dólar por rublos para fortalecer los lazos comerciales
La estrategia no sería exclusiva a la Argentina, y el presidente ruso, Vladimir Putin, también envió la propuesta a Bolivia y Perú.

En la última semana del 2021, Alberto Fernández compartió un almuerzo con la delegación de empresarios del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF, el fondo soberano de inversión de Rusia), directivos del Sovcombank, y diplomáticos rusos.
En esta comida, según le dijeron autoridades de la Casa Rosada a El Cronista, los rusos le propusieron al gobierno argentino desplazar al dólar e imponer el intercambio rublo-peso argentino para los pagos de transacciones comerciales.
El embajador argentino en Moscú, Eduardo Zuain, viene dialogando del tema con autoridades del Kremlin, empresarios y diplomáticos rusos hace varios meses. También está analizando la propuesta el Presidente del Banco Central de Argentina, Miguel Ángel Pesce.
La estrategia no sería exclusiva a la Argentina, y el presidente ruso, Vladimir Putin, también envió la propuesta a Bolivia y Perú. Rusia quiere que varios de sus socios comerciales en Latinoamérica redefinan sus balanzas comerciales para eludir las sanciones económicas de Estados Unidos en la región.
Desde 2014, la Unión Europea y Estados Unidos impusieron sanciones económicas a Rusia dirigidas a sus sectores energético, bancario y de defensa, por la anexación de la península de Crimea. Ahora se estudian sanciones más duras si Moscú intenta invadir Ucrania tras la escalada de tensiones militares con el gobierno de Zelenski.
Rusia ofreció potenciar las inversiones en Argentina en minería, trenes, paneles solares, productos químicos y petróleo, a cambio de este cambio en el sistema monetario-comercial. También se mencionó la posibilidad de que el banco Sovcombank instale una sede en Buenos Aires y que haya una venta preferencial de equipamiento militar ruso al Ministerio de Defensa argentino.
El gobierno argentino sabe que la propuesta es casi imposible de aplicar, y muchas de las inversiones que Rusia quiere impulsar están siendo prohibidas en Argentina por una agenda ecologista, pero no quieren decirle que no porque Putin es prácticamente el único aliado que le queda a Alberto Fernández en la dinámica geopolítica actual.




